Tengo que hacer un esfuerzo cada vez que me llega una alerta de TikTok para no pinchar. Lo automático es entrar y ver no menos de seis o siete vídeos. Por suerte puedo hacerlo en el trabajo porque, al fin y al cabo, me estoy inspirando, pero me controlo para pasar solo un tiempo razonable en ella. Seguiría curioseando sin fin en ese mundo tan ecléctico como superficial en el que se mezclan retos adolescentes con lip syncs, perros y gatos, deportes de riesgo, virales típicos y personajes surrealistas. Un placer culpable. Mientras que nunca logré engancharme a Snapchat a pesar de que me obligaba a entrar para entenderla bien, no me ha costado nada caer en las redes de Tik Tok.

Si a alguno no le suena TikTok, puede que musical.ly sí le resulte más familiar. Era una app que a los niños y preadolescentes les encantaba para hacer bailes y lip syncs. Igual que hay youtubers musical.ly tenía sus propias estrellas: los musers,  como Laura López que llegó a grabar uno de sus vídeos con David Bisbal. Tik Tok, una app de vídeos que había nacido en China en 2016, compró musical.ly en 2017 y ambas se fusionaron en 2018. Las consecuencias de esta fusión se ven muy bien en este gráfico de The Next Web del mapa de redes sociales entre 2016 y 2018. Ojo a la parte baja

En España Tik Tok fue la cuarta app más descargada de 2018 por detrás de WhatsApp, Messenger e Instagram, según el informe de We Are Social y Hootsuite.

A Tik Tok le queda recorrido para crecer y convertirse en algo más grande todavía. Sobre todo si sigue explotando las características que más enganchan de la plataforma:

  • Duración: Cuando tenemos la capacidad de concentración reducida a lo que dura la cortinilla de Gran Hermano que los vídeos de Tik Tok duren 15 segundos es una bendición. Pueden durar más, hasta un minuto, e incluso más en algunos casos, pero la mayoría no superan esos 15 segundos. Por eso es difícil marcharse, porque no cuesta nada echar un vistazo al siguiente vídeo que puede que sea el que nos va a encantar.
  • Arranque: Estrenarse en cualquier red social es duro. La desorientación inicial ha sido uno de los mayores quebraderos de cabeza de Twitter, por ejemplo. Lo intentan resolver con las recomendaciones iniciales pero aún así muchos usuarios no volvían tras un bautizo desconcertante (y aburrido). Con Tik Tok eso no pasa. Aunque no sigas a nadie, aunque no le hayas dado a la app ninguna pista sobre tus gustos, te muestra vídeos que están funcionando bien en la plataforma por lo que es probable que te enganchen. Y después, seguirá mostrándote contenido de cuentas a las que no sigues pero que pueden estar publicando vídeos que encajen con lo que has visto. Un acierto, una garantía de que volverás porque no tienes ni idea de qué te vas a encontrar pero siempre habrá algo que te sorprenda.
  • Variedad: No se trata de contenido superprofundo. La mayoría son vídeos bastante irrelevantes, que probablemente olvidaremos nada más cerrar la app, pero la concatenación entretiene. Mezclas a unos adolescentes colgándose, silla y pupitre incluidos, de un perchero con un gato que se deja masajear por una Roomba, un farmacéutico que explica por qué no debemos automedicarnos, la demostración del alcance del zoom de una cámara, un lip sync de Dakota, el challenge de Rosalía… Precisamente esa diversidad es la que hace que te quedes a esperar cómo te va a sorprender el siguiente vídeo.
  • Swipe: La navegación es vertical pero sigue el sistema de los stories de Instagram en el que con un solo toque de pantalla pasas al siguiente contenido que se presenta ajustado al cien por cien en tu pantalla. No hace falta parar el scroll para ajustar. En definitiva, no se te escapa nada y vas dando un toque tras otro de modo casi compulsivo.
  • Compartir: Esta funcionalidad es bastante extraña porque Tik Tok no sigue la norma de ninguna de las demás redes sociales. Cuando compartes, en lugar de generar un enlace, se te descarga el vídeo completo en tu dispositivo. Incluye una marca de agua con el nombre de la plataforma y el del usuario pero te permite tener un archivo que puedes enviar a quien quieras por el canal que quieras y ya sabemos que como usuario mola mucho más ver el vídeo allá donde estás que tener que irte a otra plataforma a reproducirlo. Supongo que han decidido que, al menos ahora, les merece más la pena la visibilidad de la marca que atraer a usuarios obligados a la app.

Ya están famosos, marcas y medios explorando cómo aprovechar la red de moda. Es un reto porque aquí hay que ser más auténtico que en Instagram. No se trata tanto de postureo como de ser divertido, de entretener. En este excelente artículo Miquel Pellicer analiza cómo pueden usar Tik Tok los medios y pone ejemplos de algunos que ya la están usando. No basta con poner a reporteros modernos a contar cosas. El Washington Post parece bien encaminado cuando enseña el truco para que cualquier usuario pueda cambiar el lema en la cabecera de su web.

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Imagen: Shutterstock