VR de andar por casa…

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Por si no os habíais dado cuenta o alguien no se había enterado la Realidad Virtual  es la tendencia en comunicación y ocio del 2016, un fenómeno mencionado continuamente. Es ironía. Sé a ciencia cierta  que  es por todos conocido que la VR ha sido tendencia en el Mobile Word Congress 2016, que es objeto de múltiples publicaciones (incluidas las de este blog) y numerosos foros y seminarios, talleres de narrativa audiovisual, etc. Incluso ahora es un reclamo de las marcas como podemos observar en las últimas campañas publicitarias de grandes marcas como la de Ikea («Amigos de las terrazas)  y Nesquik.

La fundación Telefónica también ha creado un espacio de #VR  para que el ciudadano pueda experimentar de primera mano este fenómeno. Hay tal demanda  que requiere de un día de apertura de reservas a la semana.

Pero mi pregunta es ¿Cuántos de vosotros habéis experimentado la VR en el ámbito doméstico? ¿Cuántos poseéis unas gafas? ¿Cuál es vuestra experiencia de VR como espectadores?

Quizás una de las experiencias más comentada de VR de estos últimos meses ha sido la publicación del primer episodio de VR de una serie de TV, como no,  “El ministerio del tiempo”. Bueno, pues una vez más motivada por mi “ministeria”  decidí experimentar de primera mano cual Samanta Villar en “21 días” la realidad virtual. Y esta es mi experiencia…

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El año de contar historias

Acaba el año, pero de algo estamos seguros, y no es de seguir pobres porque no nos ha tocado el gordo, sino que es el año de contar historias. Tanto la publicidad, como en entretenimiento y ojito, la música, tienen como trasfondo una narración bien estudiada para sus públicos. Muchos miran el futuro, hablan de nuevos formatos, pero también debemos analizar qué es lo que ha funcionado o por lo menos, nos ha gustado.

Con la publicidad nos hemos dado cuenta que el anuncio de esa marca de limpieza donde aparece una mujer tecnológica y que maravillosamente limpia muy bien, es algo que no interiorizamos y eliminamos ante tantos estímulos. No obstante, una historia con un buen comienzo en la que nos cuente algo que capte nuestra atención, ha sido capaz de introducir su mensaje en nuestras dispersas cabezas, y también, que le metamos caña en Twitter.

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