Que muchas historias ya no comiencen por ‘Érase una vez’, sino por ‘Un estudio afirma que’ es un síntoma del tiempo en el que nos ha tocado narrarlas. Un tiempo en el que el creador de historias definitivo aprende a conjugar el moneyball de los datos (soportes, pantallas) con las técnicas más artesanas del storytelling. Y en televisión, todo se magnifica.
Hablando de tiempos, me tomaré el mío en este primer texto para sacar a pasear algunas ideas y reflexiones sobre este escenario actual que hemos denominado televisión social, bocetando algunas de las características que lo definen. Quizá se perciba un aroma escéptico en algún punto, pero está perfectamente medido para buscar la réplica de mis compañeros. Un trabajo sucio, pero alguien tenía que hacerlo.



