Donde caben un millón de palabras

La máxima ambición de cualquier buen comunicador es la transmisión de un mensaje por muy complejo que sea de la forma más sencilla posible, o lo que es lo mismo, aquella que logre imprimir esa idea en el cerebro del receptor como quien lo hiciera a fuego. El mensaje que permanece es el mensaje bien comunicado o aquel que tiene tanta fuerza por si mismo para entrar en la categoría de los “imposibles de olvidar”. En la comunicación audiovisual todos aspiramos a encontrar ese lenguaje que nos haga mensajeros de oro, los que conseguimos llegar, tocar y remover conceptos de una forma sencilla, ágil y que atrape al receptor.

El lenguaje universal que todos entiendan y que podamos reproducir de forma casi instantánea, mucho más allá de lo veloz. La información que podamos compartir con cualquiera sin tener que añadir ni una explicación más. En la actualidad, la infografía animada se ha convertido en un mensajero rápido y avispado de la comunicación audiovisual. Seduce, divierte, informa, se multiplica y acompaña.

Un ejemplo de las múltiples posibilidades de la infografía animada es este trabajo que hicimos en Veni Video Vici, unidad de negocio de Antiestático, para CBRE. La información a comunicar es la más aburrida y gris que se pueda lanzar a cualquier canal de comunicación (datos de inversión que pretenden una lectura institucional) sin ningún tipo de recurso visual, sin embargo, la infografía animada es capaz de romper ese escenario gris y transformarlo en un mundo distinto donde las estructuras crecen mientras vuelan cohetes, donde los edificios más emblemáticos del mundo se conectan a través de una tablas estadísticas que se curvan sobre el globo terraqueo. Un mundo, el de los números siempre plano e inamovible, se transforma en algo casi orgánico, haciendo de este mensaje de difícil digestión para muchos, un postre de dulce de leche que cualquier comensal quisiera probar.

https://www.behance.net/gallery/15921655/CBRE-Animated-Infographics

Captura de pantalla 2014-12-30 a las 13.20.17

(el Video es un pequeño reel/recopilado de mas de 25 videos que hicimos este año para CBRE)

Creo que las posibilidades de la infografía la han convertido ya en uno de los lenguajes más brillantes de la comunicación porque si una imagen vale más de mil palabras, ¿cuántas palabras viajan en una buena infografía animada?

Comentarios

Una respuesta a «Donde caben un millón de palabras»

  1. […] Este último año he tenido la fortuna de participar en dos eventos imprescindibles relacionados con la animación: 3DWire y Anima’t.  Ambos han supuesto mi más reciente inmersión en uno de los sectores dónde la unión entre universos narrativos, plataformas, interactividad y negocio forman parte de su genética actual. La animación es un entorno del que aprender ya se tenga la intención o no de lanzar un proyecto clásico de animación. La integración de marcas y productos en el storytelling o el llamado “branded content” es posible que fueran inventados aquí.  Creo que no exagero si afirmo que la innovación en el desarrollo de nuevos modelos narrativos se produce de forma contínua. No perdamos de vista que una de los mayores grupos de entretenimiento del mundo es una corporación vinculada a la animación como es Disney. O que Pixar, parte hoy en día de esta corporación, fue el proyecto elegido como “cuartel de invierno” por Steve Jobs en su tiempo en el exilio de Apple y cuyo paso por la compañía marcaría un antes y un después. Tocaba hablar de animación de forma un poco más extensa en un blog que, como es este, se focaliza en la innovación audiovisual y que en el momento de publicar esta entrada solo otra escrita por Matías Dumont esta dedica a este tema aunque algo más específico como es la infografía animada. […]

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