¡¡NIÑOS!! ¡¡A LAS CÁMARAS!!

Es probable que a estas alturas el mantra “los niños son los dueños del mando” haya quedado obsoleto frente al crecimiento exponencial de pantallas en nuestro entorno. Habrá que ver si en breve no ascienden a soberanos de las pantallas, sin necesidad de mando alguno, por pura imposición. Tras compartir algunas impresiones sobre los niños como espectadores y como actores, veamos qué producen los pequeños.

Los verdaderos innovadores audiovisuales están ya en la red. Es más que probable que los ganadores de Oscars a la mejor interpretación de dentro de 15 años ya estén colgando compulsivamente por las redes sociales sus primeras producciones. Por ejemplo en Musical.ly, una evolución del espejo del cuarto de baño o del pasillo frente al que bailábamos y cantábamos algunos de pequeños. Ahora ese espejo, les catapulta a la red y a las pantallas.

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“Hijo, ¿vemos la tele?”

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Es muy habitual el debate sobre las bondades o maldades de ver televisión o usar dispositivos digitales en la infancia. Todos los padres tenemos una opinión al respecto. Regularmente (cada dos o tres años) aparecen estadísticas sobre las horas que pasan los niños frente al televisor o pantallas…. sus efectos sobre el sistema nervioso… sobreestimulación visual y auditiva… Muy ilustrador a estos efectos es el Informe Pigmalión, Informe sobre el impacto de la televisión en la infancia (2004)
Aparte de ese rigurosísismo estudio de 2004 he buscado documentación en castellano sobre el asunto y he encontrado muy poca cosa. Y en vista de lo rápido que va el mundo audiovisual y digital y de que quien era un niño en 2004 es ya un adolescente hoy, he decidido exponer mis impresiones sin disponer de estadísticas, ni analíticas oficiales, ni académicas.
¿Qué pasa con los niños en el mundo audiovisual? Sigue leyendo

SLOW TV

Trenino Rosso del Bernina - Rhätische Bahn

#SlowTv: ¿Aburrida, divertida o adictiva?

En estos días de voracidad y apetito insaciable, de audiencias algo compulsivas ante un buffet infinito de productos audiovisuales, en soportes múltiples y de todos los formatos posibles cada vez más escuetos, me he dado de bruces con la slow tv.

El término nos remite al movimiento slow surgido en la Plaza de España en Roma (Italia) en 1986 cuando el periodista  Carlo Petrini  se topó con la apertura de un restaurante  McDonald’s en este enclave histórico de la capital italiana. Consideró que se estaban traspasando los límites de lo aceptable y predijo los peligros que se cernían sobre los hábitos alimentarios de los europeos, empeñados en imitar los dictados del otro lado del Atlántico. La respuesta no se hizo esperar, fundándose la semilla del movimiento Slow Food. Sigue leyendo