Experiencia: El concepto PERVERSO

Parece ser que experiencia, del latín experientĭa, es el hecho de haber presenciado, sentido o conocido algo.

A día de hoy, la palabra EXPERIENCIA es el mantra de la doble moral: el sobreexplotado nombre que nos suaviza el consumo, que nos mece en los brazos del marketing emocional y que nos torna vanidosos en Instagram.

Qué feo y qué antiguo aquello de acumular objetos materiales. Superficial. Es de la época pasada. Ahora nosotros vivimos con menos cosas: ¡consumo responsable!. Vivimos como si fuésemos a morir mañana, ya lo vaticinaban los tatuajes noventeros de Carpe Diem en la zona lumbar y las buenísimas campañas de Mastercard con su claim “priceless”. No tiene precio.

Perfectamente explicado por  José Carlos Ruiz en Aprendemos Juntos: “Te dicen que lo importante en esta vida es llevarte una mochila de experiencias encima y que eso te va a dar esa felicidad. Entonces, estamos obsesionados con ir acumulando experiencias unas tras otras (…) Entras en una dinámica en la que el consumo de experiencias se va a convertir en el eje que va a orientar tu vida”.
Y las experiencias, por supuesto, siempre tienen un precio. No son gratis, sino más bien, caras. Viajar, comer, ir a eventos, salir con los amigos o ser feliz son el top del marketing experiencial que ya explicaron Bernd Schmitt o Alvin Toffler,este último en su libro El shock del futuro ya criticaba «las grandes dificultades de los economistas para imaginar alternativas al comunismo y el capitalismo» y aventuraba un futuro en el que los consumidores preferirían invertir gran parte de sus salarios en vivir experiencias increíbles, lo que desembocaría en el surgimiento de una «industria experiencial«.

Y de eso venimos a hablar, de la INDUSTRIA EXPERIENCIAL y, más en concreto, la que vivimos en el sector del ticketing y su futuro cercano. Algunos síntomas:

  1. El gasto de los españoles en ticketing crece cada año más. Se estima que entre 2019-2023 el ticketing digital crecerá un 24%. Además tomamos como referencia la cantidad de espectáculos que se celebran en España, por ejemplo, los festivales de música: cada año nacen (y mueren) más y más. 
  2. Los recintos donde se celebran los eventos como el Wizink Center de Madrid que ha conseguido ser el cuarto recinto con más actividad del mundo y tercero que más recauda. 
  3. Ahora que los artistas apenas tienen otra forma de ganar dinero, los conciertos y los deportes (como el fútbol en España) son la gallina de los huevos de oro, ¿quién no quiere sacar tajada de esto?

Y esta es la tormenta perfecta:

Artistas sedientos de eventos + Experiencias como mejor forma de consumo + Tecnología para facilitar la compra de tickets

Entonces viene ese momento en el que el sector de ticketing, en su delirio de grandeza, comienza a subir los precios medios del ticket sabiendo que el consumidor está entre sus manos. De hecho, el precio para ver conciertos en EE.UU. aumentó un 55% durante la última década

Lo curioso es que, además, es un mercado en el que hay mucha demanda en ciertos momentos, poca oferta y poca transparencia. Queda feo decirlo, pero oye, los artistas no viven del altruismo. Ahora llega lo absurdo de la industria en la que la avaricia rompe el saco y con ello varios ejemplos:

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  1. Cuantas más partes, mejor: Está de moda la jeta tremenda de partir la pista en dos para que los de delante se dejen una pasta y los de detrás también, en todos los conciertos de artistas internacionales. https://verne.elpais.com/verne/2018/07/16/articulo/1531749192_660370.html
  2. Surrealistas zonas VIP: Guns n’ Roses, Sevilla, 2020 con una zona VIP irrechazable que incluye, ojo, esto: «Camina entre bambalinas y pregunta a miembros seleccionados del equipo cómo es realizar una producción de este nivel» por un módico precio de 1.060 euros más 141 de gastos. Y como con los otros, esto, claro, te permite estar en la Pista A, en este caso con «acceso a plataforma». 
  3. Los precios dinámicos: La principal plataforma de ticketing del mundo, Ticketmaster, con su situación de poder y predominancia ha comenzado a establecer precios dinámicos en muchos países. Por ejemplo, en España ya lo han probado con grandes conciertos como el que dio U2 en Madrid en 2018 así como han anunciado el uso más frecuente a partir de este año.
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    A pesar de que cerraron su web de reventa como parte de su limpieza de imagen, han conseguido mantener precios altos y capacidad para poder sacar más dinero de las entradas con su servicio de Ticketmaster Platinum.

    En palabras de Mercadeo Pop, una de las páginas que hablan sobre conciertos y eventos más importantes de España: “La reventa, al final, existirá porque siempre existió. Es más acojonante lo que ya está perpetrando Ticketmaster. Y vaya por delante un dato: Las entradas Platinum (que deberían ser de pista pero son de gradas extensibles para exprimir un poquito más la pasta) para ver a U2 el 20 de septiembre de 2018 en el WiZink Center costaban 1.500 euros hace dos semanas y ahora cuestan 800. ¿Qué mierdas está pasando aquí?” 
  4. El juego de la silla by FC Barcelona: Se nota que aquellos que tienen situaciones de poder, se aprovechan de ello. El FC Barcelona ha hecho de su sistema de ticketing un auténtico juego. Las entradas se entregan 48h antes del evento y te pueden “tocar” separadas. Así tienen más margen para encajar a todo el mundo y distribuyen en el campo a todo el mundo y hacen su propio encaje de bolillos previo al partido para maximizar el rendimiento.  Además, no olvidamos, que también tienen precios dinámicos.
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  5. Entradas nominales para todos: Y aquí llega la obra máxima en la que, para que la reventa no pueda perjudicar al consumidor (bonita forma de desviar la atención) se les ocurre que la mejor idea es que las entradas de algunos eventos sean nominales. Si el consumidor tenía pocos derechos, vamos a quitarle más añadiendo alguna que otra obligación como que tengas que ir sí o sí al evento.

    ¿Cuánto nos costará una entrada en unos años? ¿Seguirá habiendo situaciones monopolísticas en la cultura y en los deportes? ¿Le quitaremos algún derecho más al consumidor? Y finalmente, ¿CUÁNTO CUESTA UNA EXPERIENCIA? NO TIENE PRECIO.  


Al final, no nos damos cuenta, pero estamos normalizando esta situación. Poco a poco nos hacen creer que el mundo siempre fue así, pero lo cierto es que ante tanto absurdo, compiten en contra de la libertad y los derechos del consumidor que, lejos de verse favorecidos, cada día deciden comprar más en un sector que les trata peor. Parece que las tiqueteras son el nuevo Ryanair. 

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Fornite, ¿que hago con mi hijo?

 

ming-fortnite CC

(Photo used via Flickr under Creative Commons license) A promotional picture for “Fortnite: Battle Royale.”

En los ultimos meses lo que parecía un simple juego de ordenador más (o de Play en mi caso) se ha covertido en un fenómeno tan sorprendente y omnicomprensivo que casi resulta dificil de explicar. Ese simple juego se ha metido en nuestras vidas de manera completa y llena las conversaciones, los bailes, las aspiraciones y los sueños de nuestros hijos. Dicen que se trata de un fenomeno mundial, no lo dudo. Vaya donde vaya, hable con quien hable, todo el mundo comenta sobre esta invasión silenciosa pero imparable.

Y reflexionando sobre eso y sobre lo que está pasando en mi casa (mi hijo de 10 años está más que enganchado de manera inconsciente al fantástico fenómeno) me encuentro con un artículo en el Periodico de hace apenas un par de semanas y me quedo simplemente petrificada ante los dilemas que plantea.

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20180513/padres-expertos-contra-adiccion-videojuego-fortnite-6803171

Si tomais el tiempo de leer el artículo del enlace lo primero a tener en cuenta es que la publicacion que lo divulga ocupa el quinto lugar en la prensa nacional (excluyendo la prensa deportiva) y que cuenta con medio millon de lectores diarios, vamos que no hablamos de un blog sectorial o de una publicacion de las asociaciones de padres opuestas a la vida digital. Se trata de un medio de información  de los considerados serios y profesionales. Lo segundo es que todo lo que describe lo estamos viviendo las familias en muchos lugares del planeta en un mayor o menor grado. Y es que si, los niños (muy jovenes en muchos casos) no solo se han enganchado a Fornite si no que de alguna manera y no me explico como, Fornite se ha colado en sus vidas y en sus mentes de una manera fácil y arrolladora.

Mi hijo ha estado castigado sin jugar a la Play durante 4 semanas pero aun asi durante todo este tiempo no ha dejado de hablar, soñar y pensar en Fornite ni un solo dia. Sus conversaciones versan sobre las novedades del juego (de las que hablan en todo momento en el colegio), sus sueños se desarrollan alrededor de sus nuevos héroes los creadores de Epic games y cuando está contento se expresa con el baile de la ultima actualización del juego. En resumen viven esperando el proximo momento en que tendrá permiso para jugar, su vida se ha convertido en un compás de espera. Porque ya no me preocupa el tiempo que pasa delante de la pantalla, que a sus 10 años todavía lo puedo controlar, sino el tiempo que pasa pensando en cuando esté delante de ella, y ese tiempo que le ocupa, ese no lo tengo manera de controlarlo. Todo esto lo he visto perfectamente reflejado en el artículo enlazado, vamos como si lo hubiera escrito yo.

Al final del artículo en recuadro aparecen una serie de fórmulas o lo que denominan “trucos” para atrapar al jugador y para mi mayor asombro observo que esos “trucos” son de una simpleza pasmosa pero tremendamente eficaces: hacer los juegos progresivamente más difíciles; introducir un elemento social para que el juego no pueda ser tildado de excluyente, criadero de “frikies” y así terminar con la imagen del jugador/crío raro sin habilidades sociales que se encierra ante el ordenador porque no es capaz de relacionarse normalmente en la vida real; introducir el concepto de tribu, pertenencia, equipo.. todo eso que cualquier padre diría que es bueno (como si hablaramos de la práctica de un deporte); reforzar la personalidad del jugador con halagos, premios o recompensas inesperados que consiguen que el usuario se sienta comodo, féliz y retribuido por el tiempo consumido (vamos refuerzo positivo muy utilizado en educación aplicado al video juego) . Son unos “trucos” ¡rematadamente buenos! Y claro no han tardado en dar resultados. No era para menos!!

Mi primera tentación es compararlos con los «trucos» utilizados por la industria tabaquera, que en su día finalmente conocimos, al incluir en la composición de los cigarrillos sustancias especialmente adictivas para conseguir clientes, que si azucar, que si aromas, que si.. pero es que si lo piensas esto es todavía peor y tremendamente peligroso porque no parece malo, parece incluso mejor que cualquier otro juego: accesible a todos porque es gratis; configuración para todos los publicos (es un comic, “no hay sangre” como dice mi hijo); encima es educativo, porque «no va de matar, es un juego de supervivencia y estrategia» (si eso también me dice mi hijo, angelito, con 10 años para explicar lo que no puedo entender); no tiene sospecha de asocial y se puede jugar en cualquier dispositivo (al principio yo pensaba que solo era la Play pero no, es el ordenador, la tablet o el telefono!). Me quedo pasmada cuando leo que los diseñadores ”son muy sofiscicados que conocen muy bine la psicologia que lleva a la conducta compulsiva o adictiva y que saben como hacerlos irresistibles activados las mismas regiones cerebrales del placer, como cuando un niño se come un helado

Muchos años me he llevado estudiando la legislación de protección al menor y no solo en cuestiones de publicidad: la protección social del menor, o de la infancia, figura en nuestra Constitución encabezando el capítulo de los principios rectores de la política social y económica. La primera Declaración de Derechos del Niño se aprobó en 1924, en 1989 se firma la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por España en 1990. Esta última es el instrumento jurídico fundamental, inspirador del resto de legislaciones internacionales y nacionales y dedica especial atención a establecer instrumentos para la efectividad de los derechos que reconoce al niño. Junto a dichos derechos básicos, se establece la obligación de los poderes públicos de asegurar a la infancia un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social (artículo 27), de crear las condiciones para hacer efectivo el derecho a la educación (artículo 28), a la salud (artículo 24) y de generar mecanismos para la protección del menor en las situaciones que supongan riesgo para su integridad o desarrollo.

Pues vamos bien con tanta declaración pero no tenemos muy claro qué hacer con ella. Por que a mi, esto me lleva a preguntarme si ¿todavía estamos a tiempo de hacer algo? ¿alguien tiene intención de hacer algo?,  siquiera ¿debemos hacer algo o simplemente ¿dejamos estar a nuestros hijos que salgan del atolladero cuando maduren? O quiza ¿deberemos esperar a que el problema sea pandémico y entonces culpemos a los políticos por no haber hecho nada?..

No hay crítica en mis preguntas, simplemente hay perplejidad, porque lo cierto es que no tengo ni idea de qué hacer con mi hijo..

El futuro de la personalidad NO está en las personas

¿Cuál es tu nivel de neuroticismo? ¿Eres de carácter imaginativo? ¿Lloras los domingos por la tarde? Todas estas preguntas, por muy intrínsecas que puedan parecer, Facebook te las podrá contestar con más certeza que lo harían tus padres.

Hace ya 3 años que salía a la luz un interesante informe publicado en PNAS en el que demostraban cómo una máquina puede conocerte mejor que cualquier familiar o amigo. En base a Facebook Likes de los perfiles personales y siguiendo tu huella digital podía deducir la personalidad con una gran precisión. Y es que en términos de personalidad nos referimos a los Big Five de la psicología: extraversión, cordialidad, responsabilidad, inestabilidad emocional y apertura mental. Sigue leyendo

El consumidor coherente.


Fairphone

Una reciente investigación sociológica conducida en España por los equipos de Quiero y Two Much ha desvelado que en el 50% de la población española adulta se cuece una nueva actitud en torno al consumo. Para estas personas el hecho de consumir ya no es sólo una sucesión de actos de compra, sino un campo donde dar cauce a los principios personales con los que el ciudadano-consumidor decide inspirar sus elecciones de consumo.

Son los denominados “consumidores coherentes” y, básicamente, estas personas quieren comprar como ya piensan.

El tamaño de este grupo es más que considerable y, siendo sorprendente su tamaño, aún lo es más su naturaleza transversal, ya que se distribuye homogéneamente entre todo tipo de públicos, atravesando barreras de género, de generación, de niveles de bienestar material y de afinidades políticas.

Como la piel de un reptil, hemos de deshacernos de esa vieja mirada que nos conduce a pensar instintivamente en que este tipo de consumidores son los “progres con dinero”, porque no es cierto. La investigación revela, por el contrario, que esa franja del 50% de consumidores coherentes aparece, con ese mismo tamaño, entre personas en paro y entre personas con buenos salarios; entre personas afines a la izquierda y entre afines a la derecha; entre hombres y entre mujeres; y entre todas las generaciones, los que están próximos a la jubilación, sus hijos y sus nietos.

Este fenómeno del consumidor coherente atiende a una “cocción interna”, a un cambio que las personas hacen dentro de sí mismas, por eso no es posible identificarlo a partir de indicadores externos clásicos como el género, la generación, el nivel de bienestar o la afinidad política.

¿Cómo se ha ido configurando este nuevo consumidor?

En España llevamos al menos una década de profunda transformación social, durante la cual vemos descomponerse los pilares en los que se asienta nuestra sociedad del bienestar. Constatamos que aumenta la desigualdad, que cada vez trabajan menos personas y crece la precariedad, que instituciones elementales que dan sentido al pacto social como educación, sanidad, seguro de desempleo y pensiones muestran un profundo deterioro. La política ha creado pozos de corrupción como nunca antes en la breve historia de nuestra democracia. Se rescata a la banca, se instalan puertas giratorias en las grandes compañías…. Como está organizado el sector eléctrico es quizás el modelo mejor acabado del despropósito que los ciudadanos apreciamos, pues teniendo el sol gratis y limpio, preferimos ser dependientes de los caros y contaminantes combustibles fósiles.

En paralelo, simultáneamente, estamos dando forma a la sociedad de la conectividad, en la que los costes de acceso al conocimiento y distribución son mínimos, en comparación con lo que eran. Esta conectividad soportada sobre las tecnologías de red no sólo permite compartir contenidos, sino también hacer cooperando, y a una escala y velocidad importantes como nos demuestra el fenómeno de la economía colaborativa o el intercambio peer to peer que, en muy poco tiempo, ya suma millones de usuarios en todo el mundo, siendo España uno de los países europeos más permeables a su aceptación. Los tiempos, por tanto, también nos traen modos empresariales de generar riqueza de otro modo, donde es importante el efecto del empoderamiento ciudadano.

Así es que entre la desconfianza en el viejo modelo y las posibilidades nuevas que trae la sociedad de la conectividad, en la superficie de contacto de ambos fenómenos, es donde surge este fenómeno del consumidor coherente, permeable a inspirar sus decisiones de consumo desde otro pensamiento. 

¿Cómo tienen que ser las empresas hoy para atraerle?

Sabemos lo que sorprende en positivo a este tipo de consumidores, cuando lo detectan de forma creíble en las empresas, y subrayo lo de “forma creíble” porque hemos de ser honestos, y asumir, que los consumidores nunca van a tener toda la información que les permita verificar si lo que una empresa hace es acorde, o no, con sus principios personales. Es imposible. El consumidor nunca sabrá todo lo que una empresa hace. Por el contrario, los consumidores siempre van a decidir basados en lo que perciben, y las personas percibimos la realidad según somos. Por esta razón el consumidor coherente se siente atraído cuando ve y re-conoce en una marca acciones que resuenan acordes con sus principios personales.

En esta investigación hemos identificado un grupo de cualidades relevantes que predisponen positivamente al consumidor coherente cuando las detecta de forma creíble en las empresas. Las hay de dos tipos, las que ya están consolidadas en la actualidad y las que apuntan como tendencias, a las que hemos de estar atentos en los próximos tres a cinco años.

Las cualidades ya asentadas en la actualidad son cinco.

1. Que la empresa aplica con sus empleados la dignidad laboral y la igualdad de oportunidades, sin reparar en género, raza, religión o condición sexual. No sólo por cumplir las leyes, sino por propósito propio.

La_Fageda

La Fageda es una empresa de productos lácteos en la que más del 60% de la plantilla tiene alguna discapacidad psíquica.

2. Que hay coherencia entre los dichos y los hechos, representada en tres cualidades que no requieren inversiones:

  • Cumple su palabra. Hace lo que dice que va a hacer.
  • Reconoce y repara sus errores.
  • Nunca hace publicidad engañosa.
Pepephone

Pepephone creció hasta 500k clientes entre 2008 y 2015 con esta propuesta de valor.

3. Que pone freno al ávido de lucro: la marca se compromete a crear productos y servicios con el mínimo precio posible, que garantice la viabilidad económica de la empresa y la dignidad laboral. No podemos confundir esta cualidad con que el consumidor coherente quiere marcas “low cost”, ni tampoco creer que este tipo de consumidores están negando el ánimo de lucro, que es algo incuestionable en el sentir ciudadano. Lo que valora el consumidor coherente es a la marca que no muestra avidez por el lucro.

Marca_Leche_Francia

Traducción «Esta leche remunera a su productor con un precio justo». Fueron los consumidores quienes decidieron el precio del producto, y es un 5% superior a la media.

4. Que hay reciprocidad: equilibrio en el intercambio económico. La empresa paga impuestos y crea empleos en los países donde vende, es decir, donde “extrae” los recursos económicos que provienen de los bolsillos de ese consumidor coherente: “nosotros compramos aquí, tú aportas con empleos y justicia fiscal, no sólo con ajustarte a la legalidad”.

Apple_Irlanda

Vender en tu país. Cotizar en Irlanda. Al consumidor coherente le parece inaceptable. 

5. Que la empresa juega limpio con el medio ambiente. La sensibilidad por el cambio climático, y el consiguiente riesgo de colapso ecológico del planeta, es un contexto que incrementa el interés por comprar los productos de empresas que se toman en serio el asunto. No por las que toman el camino de aparentar vía el “green washing”, práctica que el consumidor coherente “no perdona” cuando la detecta.

Ecoalf

Ecoalf es una marca de moda que fabrica sus prendas a partir de residuos y de tejidos procedentes de cultivos orgánicos.

Estas cinco cualidades son valores con los que, en la actualidad, se teje una complicidad entre empresas y consumidores coherentes. A través de ellas se produce la conexión.

En los próximos años habremos de estar atentos a dos tendencias que empiezan a tomar cuerpo en el discurso de los consumidores coherentes:

1. Que una parte de la propiedad de la empresa sea propiedad de todos los empleados, mientras sigan siendo empleados. Los consumidores coherentes tenderán a favorecer con sus decisiones de compra a las empresas que establezcan mayor compromiso con sus empleados, siendo la participación en la propiedad una prueba del mismo.

SomEnergia

Som Energia, cooperativa de energía, con más de 45k socios y más de 72k clientes.

Aquí puedes profundizar en la información sobre la pujanza contemporánea del cooperativismo en España.

2. Que una parte de los beneficios anuales se compartan con los mejores clientes, no necesariamente los que más compran. De igual modo, el consumidor coherente se verá atraído por las empresas que propongan dinámicas de participación en la generación del negocio, no por un interés puramente monetario, pues las cuantías siempre serán pequeñas, sino por cultivar la reciprocidad, también en los resultados del negocio.

Micocar

Micocar es una app para solicitar taxi que siempre hace un descuento al usuario.

¿Qué tienen que hacer las «marcas auténticas» para conectar con ese consumidor?

Hacer lo expresado en la pregunta anterior y lograr que los consumidores coherentes se enteren, ya sea porque lo cuentan ellas directamente, o porque es contado por otros. Las marcas tienen que incorporar a su quehacer las artes de la narrativa, con el mismo rango que la fabricación de sus productos o la gestión financiera.

Es sabido que la distancia más corta entre dos personas es una historia. O el consumidor coherente se entera de que estas marcas nobles existen a través de buenas historias, o nada cambiará.

¿Este nuevo consumidor es un punto de inflexión en el consumo actual, o simplemente una evolución?

El 50% de la población española está preparada, ha cambiado de mentalidad. Podemos hablar de que esa fracción de la sociedad es un “nuevo consumidor”, diferente del que era, pero no porque sean individuos distintos, sino porque son las mismas personas pero con distinta mentalidad.

Gráfico_consumidor_coherente

Siempre que aparece una nueva mentalidad es más propio hablar de punto de inflexión, que de evolución.

El gran nudo actual está en que la mentalidad de las industrias va por detrás de esta nueva mentalidad ciudadana. Por experiencia personal sé que es más frecuente encontrar dirigentes que miran con escepticismo este fenómeno del consumidor coherente, del que tienden a minimizar su relevancia, que encontrar a responsables de marcas que ven en este cambio de mentalidad la oportunidad de tejer una nueva complicidad con sus clientes. Es normal que la inercia del viejo paradigma tire de nosotros hacia los modos de hacer que nos han dado buenos resultados en el pasado, pero nuestra responsabilidad en las organizaciones de 2018 es reconocer esa inercia y liberarnos de ella, cuanto antes. Hoy está soplando un viento social nuevo, desconocido hasta el momento, y tenemos la ocasión de orientar allí las velas y aprovechar su energía.

Lo que estamos empezando a vivir será un cambio de paradigma real si las empresas comprenden las ventajas, y se toman en serio el aprovechamiento de esta oportunidad, que se puede sintetizar en una frase: el consumidor coherente desea ir al mercado y encontrarse con productos que le permitan comprar como ya piensa.

Las marcas que comprendan esta necesidad y la cubran honestamente, se lo llevarán de calle.

Toyota

Toyota, conduce como piensas.

 

Este post se basa en la conversación que mantuve con Brenda Chávez, periodista especializada en consumo y ética. Aquí os dejo su artículo publicado en El Salto, donde amplía la información con testimonios de otros profesionales.

Haciendo click en la imagen podéis descargar un resumen del estudio.

Consumidor_Coherente_Autores

@InnovacionAV

@luismi_barral

El Gran Dato – El nuevo proyecto de Ley Orgánica de Protección de datos de carácter Personal

Cada mañana la mayoría de nosotros nos levantamos dispuestos a darlo todo: esa ducha y ese café nos motivan y acompañan para darlo todo en el trabajo, darlo todo en el gimnasio, en la universidad o los estudios, darlo todo con nuestras familias o por qué no, en cualquiera de nuestras responsabilidades diarias.

Al mismo tiempo, cada mañana, la mayoría de nosotros (o todos porque de verdad dudo que alguien se libre), de manera consciente o inconsciente lo damos todo, pero todo, en lo que se refiere a información sobre nuestros gustos, necesidades, capacidad financiera, salud, aspiración y capacidad educativa, hábitos de consumo, sueños y aspiraciones…

Nos guste o no, ningún aspecto de nuestra vida, ninguno, queda a salvo de ser divulgado de manera, personal o agredada? (desde luego), al espectro de lo que podemos denominar el Gran Dato. No, no me estoy refiriendo a una traducción del big data, que hace referencia a la gran cantidad de información que acumula y atesora, me refiero al Gran Dato, ese que todo lo ve, todo lo observa, todo lo analiza y todo lo devuelve en la forma más imaginativa e inesperada de publicidad, sugerencia, banner, spam, información patrocinada y a veces incluso información, que se mete en tu vida y ya no sale hasta de haces click.

Puede importarnos o no, pero llevamos años, muchos, lanzando por no decir regalando nuestros datos al vacío digital, sin saber ni conocer a quien se los damos, ni qué van a hacer con ellos, cuánto valen y qué beneficios se obtienen con ellos, ni qué arriesgamos o con qué estamos comerciando cuando los lanzamos. Puede ser que nos de igual lo que se haga o deje de hacer con toda la información, voluntaria o involuntariamente compartida, pero a mi personalmente si me preocupa, y mucho.

La protección de datos en España es un derecho fundamental protegido por el artículo 18.4 de la Constitución y agarrándome a este derecho fundamental de nuestra Constitución (pobrecita!), en particular, lo que me preocupa son las consecuencias sociales y educacionales que la existencia de un Gran Dato sin control pueda ejercer en la configuración de los valores y hábitos de las generaciones futuras.

Recientemente, por fin, nuestro Consejo de Ministros, ha aprobado un Proyecto de Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal cuyo objetivo es adaptar nuestra legislación en la materia a la normativa comunitaria (Reglamento UE 2016/679).

Según la propia norma, que empezará a aplicarse el 25 de mayo de 2018, ésta tiene como objetivo aumentar la seguridad jurídica y adaptar la normativa a la evolución tecnológica, persiguiendo la adaptación de las normas de protección de datos a la rápida evolución tecnológica y los fenómenos derivados del desarrollo de la sociedad de la información y la globalización… ufff, menos mal, por fin un poco de atención al tema.

El proyecto presentado, entre muchas novedades, en las cuestiones relacionadas con el tratamiento de datos, incorpora el principio de transparencia en cuanto al derecho de los afectados a ser informados sobre dicho tratamiento y contempla de forma expresa los derechos de acceso, rectificación, supresión, derecho a la limitación del tratamiento, así como a la portabilidad y oposición. Me encanta la teoría que aquí expone la norma pero claro que se lo vayan a decir a las cookies, trackings, chokings o clickings y demás «ings» diarios a los que sometemos nuestros datos.

Para evitar situaciones discriminatorias, se mantiene la prohibición de almacenar datos de especial protección, como ideología, afiliación sindical, religión, orientación sexual, origen racial o étnico y creencias. En estas categorías, el solo consentimiento del interesado no basta para dar viabilidad al tratamiento.

Todo esto aparece como obvio, sencillo, claro y expeditivo, sin embargo no veo muy claro de qué manera los mecanismos de control y protección del derecho fundamental se van a hacer efectivos.

La creación de la figura del delegado de protección de datos en las empresas o la potenciación de la puesta en marcha de mecanismos de autorregulación tanto en el sector público como en el privado no me parecen los mas efectivos para proteger mi derecho a no sentir de manera diaria la persecución de mis datos y la tremenda sensación de ser observada en cada una de las cosas y actividades diarias en las que me aplico. Y es que, insisto, la mayoría de las veces YO NO CONSIENTO, en el sentido jurídico de la palabra que exige conocimiento y voluntad. Y probablemente tu tampoco.

La legislación de datos deberá resolver las nuevas situación de vulnerabilidad del ciudadano, ya que el rápido avance tecnológico y la globalización multiplican de manera exponencial el aumento de los flujos transfronterizos de los datos personales, aumentado los riesgos inherentes a que las informaciones sobre los individuos siendo más accesibles y más fáciles de procesar, al tiempo que se ha hecho más difícil el control de su uso y destino. No me canso de repetir que el Dato no es nacional y sin embargo seguimos teniendo tratamientos nacionales en la protección y tratamiento del mismo. Una nueva Ley Orgánica, bien, pero es la vía de la legislación nacional la manera de proteger nuestro derecho fundamental, yo sinceramente sigo teniendo muchas dudas y esto también pasa a formar parte del Gran Dato.

Psicología de videojuegos: Entrevista a Carlos González Tardón

Hemos conseguido robarle unos minutos entre clases, talleres, encuentros internacionales y otras actividades a una de las personas que más sabe sobre cómo funciona la mente de los jugadores, o sea, la nuestra.

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3 cuadros sobre Medios y Redes.

No se cual va a ser la conclusión de este post. Me gustaría poder aportar algo pero ando algo confundido. Vamos allá.

Me gustaron y mucho los post de Fran Gallego  sobre analítica. Nos obligaba y comprometía a ser serios en el análisis de los datos. No era suficiente con querer transmitir lo que en otros post sobre análisis de data en redes, otros autores de este insigne blog hemos hecho… no menciono para que Fran no lo tome contra ell@s.

Aquí van tres cuadros de unos cruces de datos que hemos realizado. Podría posicionarme da una manera súper ilusionante y transmitir amor hacía la humanidad pero realmente estoy confundido. No sé si es por falta de tranquilidad, por falta de contemplación… estos son los datos y juzgar vosotros.

Los datos que aportamos son de publicaciones de nuestros clientes que ofrecemos agrupados. Entender que no es posible desagregarlos por cliente. La muestra sea hace sobre 1 millón de Post en Facebook durante el año 2016.

Por ser concretos hemos hecho un cálculo medio en 4 variables. Hay otras muchas variables de posible análisis. Aquí lo que pretendíamos analizar, a grandes rasgos, es la vinculación de las comunidades de los medios, su influencia en las impresiones de los total de post y la posible (que no previsible) preferencia de la «red» sobre algún tipo de medio.

Las 4 variables son:

  • Media de Reacciones de usuarios totales dividido por las publicaciones hechas: el objetivo de este análisis es conocer cuántas reacciones de los usuarios se han conseguido por el esfuerzo realizado. Se agrupan las reacciones para facilitar el análisis.
  • Media Comentarios dividido por las publicaciones realizadas: el objetivo es conocer la reacción con la acción con mayor nivel de compromiso por parte del usuario. Los comentarios nos obligan personal y socialmente frente a nuestra comunidad.
  • Media de impresiones por publicación: de alguna manera Facebook hace con esto lo que estima oportuno. Es el cálculo medio de cuantas veces lo ha «impreso» en un muro.
  • Media de impresiones entre reacciones: para conocer si influyen las reacciones en las impresiones en el muro y hasta que punto podemos provocar el incremento de las impresiones y como consecuencia (o causa) de esto, el alcance.

1.- Agrupación por tipología de medio.

  • La media de reacciones de las televisiones, es aproximadamente un 15% de la media de todas las reacciones.
  • Las radios un 50% en la media de los comentarios. ¡Las Radios! Comentamos  más lo que oímos.
  • La media de impresiones es similar entre todos los medios, Facebook reparte suerte a partes iguales. Esto se repite varias veces (casi siempre) en el análisis.
  • Las impresiones necesarias para conseguir reacciones son de media superiores en las radios que en el resto de los medios. Aún teniendo que realizar un esfuerzo superior la media de reacciones merece la pena. El compromiso por parte de la comunidad es mayor.

2.- Por tipología de contenido

En este punto los hemos segmentado en 3 niveles. Especializado, Generalista y dentro de especializado hemos desagregado a los medios deportivos (independientemente de que sean Televisiones, Radios o Prensa)

Los datos son similares en los tres. Llama la atención la media de impresiones y de reacciones por impresión. Los datos son rotundamente iguales. Las reacciones de los usuarios son iguales de media.

Reaccionamos TODOS igual. La masa se comporta de la misma manera. ¿Somos predecibles? ¿Somos un solo elemento? ¿Somos uno? La masa general ¿Se comporta igual? ¿Hacemos lo mismo ante las mismas reacciones?

De este cuadro mi desazón. ¿Somos tan iguales o tan predecibles?

3.- Por sesgo Político.

 

Aquí las diferencias si son claras.

  • Los medios son sesgo político marcado tienen menos del 35% de reacciones que los medios sin línea editorial marcada.
  • Evidentemente los comentarios son en buena medida superiores en los medios políticos.
  • En relación a las impresiones los medios con línea editorial sin afinidad política marcada obtienen un  40% de impresiones más que los medios con adhesión política clara.
  • El esfuerzo de impresiones para obtener reacciones… superior en lo marcadamente político.

Son sólo algunos datos de un análisis más profundo. Lo llamativo es lo dependiente que somos de Facebook para llegar a nuestras audiencias (el milagroso o misterioso algoritmo) y cómo nos comportamos como comunidad en determinados entornos informativos.

El detalle sobre tipo de programa comunicador, contenido, formato… hace que las diferencias sí sean notables, al agruparlas de este modo nuestro comportamiento, como grupo, es el mismo.

@agallor

Que sí nos representan, que sí

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Ésta es la versión refinada de mí mismo para el NBA2K. Hace lo que nunca fui capaz de hacer en una cancha. Y por supuesto, tiene más pelo que yo

Disculpas por el clickbait político, titular siempre es complicado. En realidad hablo de los personajillos que nos construimos en videojuegos.

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CELEBRANDO. Febrero mes de la Radio

Mis intervenciones en este blog hasta el momento, siempre han ido acompañadas en el cierre por una canción alusiva a la temática, que pudiera ilustrar el contenido y aportar lenguaje sonoro, el poder emocional de la música.

Hoy voy a invertir el orden y también el sentido de esto, voy a empezar por la canción. Voy a convertir el post en Transmedia, con permiso del autor. Probablemente el creador también pudo dedicar ésta canción a la Radio y coincida conmigo en lo intercambiable del mensaje.

Una forma bonita de hablar de radio. Mi homenaje a la Radio:

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Machine Learning o por qué Superman es colega de Batman

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Amazon, Spotify o Netflix saben que nos gusta mucho que nos recomienden, que somos vagos por naturaleza y que si nos crean una playlist llena de contenidos similares a lo que consumimos habitualmente, entonces seremos fieles para siempre. Esto son los llamados motores de recomendación y si creías que ya lo teníamos claro al hablar de Big data, prepárate para el Machine Learning o la Inteligencia Artificial.

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