Algoritmos creativos y máquinas de empatía

Desde el pavor que produjo aquel tren que pretendía arrollar al público en un café de París, las nuevas tecnologías se han movido en aguas pantanosas. Una mezcla entre “¿Es posible que..?” y un “¿Sustituirán las máquinas a las personas? Lo cierto es que no tenemos ni idea de todo lo que nos viene, pero la simbiosis entre las máquinas y la creación humana parece el camino más divertido para experimentar.

 

Sunspring es un curioso ejemplo de experimentación con un resultado “raro”. Lo ideal es que veas primero el resultado y luego sepas que…

Sigue leyendo

Machine Learning o por qué Superman es colega de Batman

robot

Amazon, Spotify o Netflix saben que nos gusta mucho que nos recomienden, que somos vagos por naturaleza y que si nos crean una playlist llena de contenidos similares a lo que consumimos habitualmente, entonces seremos fieles para siempre. Esto son los llamados motores de recomendación y si creías que ya lo teníamos claro al hablar de Big data, prepárate para el Machine Learning o la Inteligencia Artificial.

Sigue leyendo

¿Qué puede hacer la Inteligencia Artificial por el sector audiovisual?

 

catalogacion supervisada.png

Igual a alguno de vosotros, cuando ha leído el título del post, os ha venido a la cabeza la imagen de un robot humanoide tipo ExMachina presentando el telediario, o un cerebro cibernético a lo Matrix controlando los contenidos que los humanos podemos consumir. Tranquilos, estamos lejos de la imagen que nos proyecta la ciencia-ficción de la Inteligencia Artificial. Sin embargo, ya nos avisan Stephen Hawkings, Elon Munsk o Steve Wozniak, entre otros, de los potenciales peligros la IA en una reveladora carta de aconsejable lectura. Pese a esta visión un poco apocalíptica, lo cierto es que la IA en su estado de desarrollo actual tiene aplicaciones muy interesantes para el sector audiovisual.

Para empezar, creo que es de recibo dar un poco de contexto a esto de la IA, que es uno de esos términos mágicos que todo el mundo escucha últimamente, junto con realidad virtual o Big Data (o igual no los escucha todo el mundo, y simplemente es que vivo entre nerds, quién sabe…). Definiciones de inteligencia artificial hay para todos los gustos, ya que es utilizada en múltiples ámbitos con objetivos muy diferentes, pero el elemento común es que se trata de enseñar a una máquina a generar los mismos resultados que generaría un humano en una determinada tarea, utilizando la inteligencia humana como paradigma. Sigue leyendo

La era BOT

hal-9000_00329088

En el año 1968, la película 2001: Odisea del espacio trajo a nuestro imaginario la figura de HAL 9000, un superordenador dotado de inteligencia artificial capaz de interactuar de forma autónoma con los seres humanos. En el año 2016 la odisea consiste en convertir esta idea en realidad. Afortunadamente, son muchas las compañías que están invirtiendo y desarrollando en esta materia.

Esta semana ha tenido lugar la conferencia Google I/O, dirigida a desarrolladores, donde se anunciaron los nuevos productos de la compañía, haciendo un especial énfasis en la nueva versión de Google Now, presentada como Google Assistant . Este nuevo asistente virtual será capaz de identificar de forma natural el lenguaje, aprendiendo de nuestras acciones y relacionándose con el entorno. Sigue leyendo

Robots en Twitter: deficiencia artificial

Inteligencia Artificial

Hace apenas una semana, Microsoft lanzaba en Twitter a Tay, una adolescente virtual que aprendería y conversaría en la red bajo @TayandYou. Un ambicioso proyecto en el que un bot – o robot informático – debía ser capaz de interactuar como un humano más. Sin duda, suponía otra vuelta de tuerca sobre el avance de la inteligencia artificial y su cada vez mayor influencia. Al principio Tay no tuvo gran repercusión mediática, pero a las pocas horas, la noticia saltaba a la prensa generalista comunicando que “Tay se había vuelto racista” al escribir varios comentarios xenófos. El debate estaba servido.

Todo comenzó con la apertura del perfil el pasado 23 de marzo. Como no podría ser de otro modo, el hecho despertó un gran interés entre los usuarios, llevando a Tay a una popular y triunfal entrada en Twitter. Al cabo de unos minutos, miles de usuarios preguntaban, mencionaban,… y es que por primera vez, cualquiera podía hablar con una máquina “de tú a tú”. Entre las muchas conversaciones, centradas en adolescentes de 18 a 24 años, también se generó un considerable número de comentarios adversos, protagonizando un ataque o “troleo” indiscriminado: los usuarios escépticos querían poner a prueba el sistema, ver si era posible engañar a Tay e incluso enseñarle conductas inadecuadas. Al final el hombre ganó a la máquina, y el robot acabó tuiteando sobre racismo, clasismo o sexismo entre otros varios temas polémicos, dando mensajes y declaraciones claramente incómodas para Microsoft, que al final es quien debe asumir la responsabilidad de las declaraciones. La multinacional ha tenido que pedir disculpas públicamente, y la noticia a generado todavía más eco que el propio lanzamiento del perfil.

Sigue leyendo

Los medios, a la cola en personalización

Los medios, a la cola en personalización

Cada vez pasamos más tiempo al día pegados a una pantalla, sea del tipo y tamaño que sea. La infinita variedad de fuentes de información, los interminables “streams” o ríos de noticias de las redes sociales, todo ello contribuye a que cada día gastemos más tiempo en el consumo de vídeo o de noticias. Al consumir más variedad nos volvemos también más impacientes, queremos sacar el máximo provecho a nuestro tiempo de navegación, encontrar con rapidez contenido que nos sea verdaderamente relevante.

Es en el terreno de la generación de relevancia donde entra la personalización, la capacidad de adaptar los contenidos a los gustos y preferencias de los usuarios, algo de lo que se lleva hablando muchos años y que sin embargo no termina de materializarse. Si hacemos caso a la famosa curva anual de ciclo de sobreexpectación de Gartner (la de 2015 debería publicarse pronto), en ella no se habla en concreto de las tecnologías de personalización, si bien podemos seguramente situarlas en un punto próximo al del Big Data, ya en ese tramo descendente que ellos llaman “abismo de desilusión”. Sigue leyendo