3 cuadros sobre Medios y Redes.

No se cual va a ser la conclusión de este post. Me gustaría poder aportar algo pero ando algo confundido. Vamos allá.

Me gustaron y mucho los post de Fran Gallego  sobre analítica. Nos obligaba y comprometía a ser serios en el análisis de los datos. No era suficiente con querer transmitir lo que en otros post sobre análisis de data en redes, otros autores de este insigne blog hemos hecho… no menciono para que Fran no lo tome contra ell@s.

Aquí van tres cuadros de unos cruces de datos que hemos realizado. Podría posicionarme da una manera súper ilusionante y transmitir amor hacía la humanidad pero realmente estoy confundido. No sé si es por falta de tranquilidad, por falta de contemplación… estos son los datos y juzgar vosotros.

Los datos que aportamos son de publicaciones de nuestros clientes que ofrecemos agrupados. Entender que no es posible desagregarlos por cliente. La muestra sea hace sobre 1 millón de Post en Facebook durante el año 2016.

Por ser concretos hemos hecho un cálculo medio en 4 variables. Hay otras muchas variables de posible análisis. Aquí lo que pretendíamos analizar, a grandes rasgos, es la vinculación de las comunidades de los medios, su influencia en las impresiones de los total de post y la posible (que no previsible) preferencia de la “red” sobre algún tipo de medio.

Las 4 variables son:

  • Media de Reacciones de usuarios totales dividido por las publicaciones hechas: el objetivo de este análisis es conocer cuántas reacciones de los usuarios se han conseguido por el esfuerzo realizado. Se agrupan las reacciones para facilitar el análisis.
  • Media Comentarios dividido por las publicaciones realizadas: el objetivo es conocer la reacción con la acción con mayor nivel de compromiso por parte del usuario. Los comentarios nos obligan personal y socialmente frente a nuestra comunidad.
  • Media de impresiones por publicación: de alguna manera Facebook hace con esto lo que estima oportuno. Es el cálculo medio de cuantas veces lo ha “impreso” en un muro.
  • Media de impresiones entre reacciones: para conocer si influyen las reacciones en las impresiones en el muro y hasta que punto podemos provocar el incremento de las impresiones y como consecuencia (o causa) de esto, el alcance.

1.- Agrupación por tipología de medio.

  • La media de reacciones de las televisiones, es aproximadamente un 15% de la media de todas las reacciones.
  • Las radios un 50% en la media de los comentarios. ¡Las Radios! Comentamos  más lo que oímos.
  • La media de impresiones es similar entre todos los medios, Facebook reparte suerte a partes iguales. Esto se repite varias veces (casi siempre) en el análisis.
  • Las impresiones necesarias para conseguir reacciones son de media superiores en las radios que en el resto de los medios. Aún teniendo que realizar un esfuerzo superior la media de reacciones merece la pena. El compromiso por parte de la comunidad es mayor.

2.- Por tipología de contenido

En este punto los hemos segmentado en 3 niveles. Especializado, Generalista y dentro de especializado hemos desagregado a los medios deportivos (independientemente de que sean Televisiones, Radios o Prensa)

Los datos son similares en los tres. Llama la atención la media de impresiones y de reacciones por impresión. Los datos son rotundamente iguales. Las reacciones de los usuarios son iguales de media.

Reaccionamos TODOS igual. La masa se comporta de la misma manera. ¿Somos predecibles? ¿Somos un solo elemento? ¿Somos uno? La masa general ¿Se comporta igual? ¿Hacemos lo mismo ante las mismas reacciones?

De este cuadro mi desazón. ¿Somos tan iguales o tan predecibles?

3.- Por sesgo Político.

 

Aquí las diferencias si son claras.

  • Los medios son sesgo político marcado tienen menos del 35% de reacciones que los medios sin línea editorial marcada.
  • Evidentemente los comentarios son en buena medida superiores en los medios políticos.
  • En relación a las impresiones los medios con línea editorial sin afinidad política marcada obtienen un  40% de impresiones más que los medios con adhesión política clara.
  • El esfuerzo de impresiones para obtener reacciones… superior en lo marcadamente político.

Son sólo algunos datos de un análisis más profundo. Lo llamativo es lo dependiente que somos de Facebook para llegar a nuestras audiencias (el milagroso o misterioso algoritmo) y cómo nos comportamos como comunidad en determinados entornos informativos.

El detalle sobre tipo de programa comunicador, contenido, formato… hace que las diferencias sí sean notables, al agruparlas de este modo nuestro comportamiento, como grupo, es el mismo.

@agallor

Charlas En Pijama

charlasenpijama.com

A veces un perfecto desconocido es el que puede soltar las mayores cargas de profundidad para tu mente. Desde su distancia, sin tener nada que perder o ganar. Ese ser anónimo, que en realidad nunca no lo es, ese que se relaciona contigo en segundo, tercer, o cuarto grado de separación, es el que de pronto puede darte una sencilla opinión que cambiará tu forma de ver ese problema que te mina el día a día.

Corría la primera semana de octubre de 2016 y un importante y traumático desengaño amoroso con su consecuente cambio de domicilio ocupaba mis días desde la mañana hasta el ocaso. Ah, la noche. Ese momento en el que no quieres ver a nadie, no quieres seguir hablando de ello, pero necesitas el aire fresco de una conversación que no tenga nada que ver, con quién no tienes nada que ver. No es una huída, es recordarte que el Universo es Infinito y el mundo, casi. Es, en el fondo, un acto de amor inconsciente. Una búsqueda de conexión a un nivel diferente y muy sanador. 

Con la sensación del solista que se lanza desde el escenario sabiendo que el público le va a sostener, enciendo la cámara de mi móvil y me dispongo a charlar. A las 22:30 de la noche. Voy cómodo, claro. ¿Vestirme? ¿Para qué? Con toda la intención dejé que el pijama fuera un elemento claro de apertura, cotidiano, de cercanía, y honestidad brutal. Y se me ocurre llamarlo “Charlas en Pijama”, para despejar dudas sobre el contenido. 

Ese primer día en el que sencillamente contesté a más de un fan despistado que no sabía si seguía como prescriptor publicitario en Carrusel Deportivo, o había vuelto a Los 40 o a “Hoy por Hoy” se juntaron alrededor del fuego imaginario de mi hogar unas tres mil personas, la mayoría de ellas en diferido. Sí, la charla comenzó con la radio, pero acabó por otros derroteros mucho más profundos, entrañables, e interesantes.

Aquí entra la innovación audiovisual y la sorpresa. Esto nace desde un grupo de chalados en pijama hasta… no se sabe bien dónde. Es algo construido desde abajo hacia arriba. Yo, acostumbrado a hablar de arriba a abajo, a estar siempre en medios líderes, con audiencias millonarias, prescribiendo mensajes de marcas premium en cada sector, me asombra el grado de enganche de una simple charla en pijama desde mi perfil personal en Facebook. Cada uno de los más de 200 o 300 comentarios de cada noche contiene una pequeña perla. Pensada y enviada por alguien que también desea comunicar. Y todo esto explora además el humilde mundo transmedia de que una pequeña emisora de radio libre de derechos como LIBRE FM emite el audio en directo de los programas. Sin límites ni control.

Han pasado decenas de programas. Sí, programas. Porque desde el momento en el que se programa, ya lo es. Comencé encendiendo el móvil y contestando a unos y a otros mientras leía la pantalla del iphone, con mi sofá de fondo. Ahora me lanzo a “realizar” con un pequeño freeware, y la casa es otra. A veces en el salón, a veces en el dormitorio, y a veces en la cocina, que siempre es un buen lugar para comunicarse. Sobre todo, si es una fiesta de pijamas.

Una party multicentro (cada casa lo es) en la que los temas de conversación nos hacen reír (“Juanma, no puedo besarla, ¡tiene bigote!”) o llorar (“dejé mi país para venirme junto a un hombre casi totalmente discapacitado”). Nos hacen imaginar un mundo mejor (colaborando para combatir la ablación) y a veces dejamos “un espacio deliberadamente en blanco” para recapacitar sobre lo último que se ha dicho. Seguramente porque contiene una pequeña “perla” de sabiduría que conviene subrayar. Y el día que decidí abandonar por una edición el mundo virtual y llevarlo a lo físico, se me llenó un bar de Malasaña de personas que habían venido en pijama. Desde Madrid, sí, pero también desde Zaragoza, Sevilla, o Valencia.

He podido invitar y que estuvieran junto a mí, ataviados con traje de noche, un conocido psicólogo desmitificando el enamoramiento, a la presentadora de un canal de televenta explicando su alter ego como mística, a un campeón de artes marciales con dislexia que ha escrito un libro de mejoramiento personal, una actriz echando cartas que revelan tus valores o a una experta terapeuta que con unas curiosas gafas es capaz de desensibilizar a personas con traumas importantes, entre otros. La desensibilizadora hizo experimentos conmigo en directo, sin red de seguridad. Y funciona.

Todo con buen ánimo. Mi toque personal desde siempre. Nada lánguido. No es necesario reír siempre, ni llorar siempre. Hay momentos de reflexión y momentos de consultorio. Cada uno cuenta su caso, y muchos aportamos nuestro punto de vista. Incorporamos encuestas en directo para conocer el comodín del público. Eso sí, me alejo totalmente del ritmo lento e intimista de los típicos programas de noche en la radio (“Hablar por Hablar”, etc.). Aquí no paran los comentarios mientras voy leyendo los mensajes, las consultas a las que todo el mundo da respuesta, o vemos los vídeos y fotografías que mandan los verdaderos protagonistas: los observadores, militantes, implicados al 100% con el proyecto desde el principio. A los dos días de comenzar ya la comunidad había acuñado nuevo término para añadir al diccionario: pijuanmático/a” 
 He llegado a tener la sensación de que muchas de las cosas que hecho en la radio aquí cobran sentido. Cuando me encargaba del resumen diario de “Hoy por Hoy”, el programa de la Cadena SER, lo que más me gustaba y menos me costaba hacer era encontrar el giro que relacionara invitados, secciones, y contenidos en general. Ahora me ocurre con las aportaciones de los que me mandan su foto, su texto, o su vídeo.

Sí. Varias personas, embutidas en sus cómodos pijamas, ya se han atrevido a grabarse en vídeo contando alguna experiencia que enseñe algo, que sirva para pensar, que haga un poquito mejor al mundo. Porque a fin de cuentas ese es el fin último del espacio: conseguir un lugar global mejor en el que vivir. Y siempre con la modestia de algo que de momento no sale de mi perfil personal en una red social, pero con la extraña convicción de que acabará llenando algún auditorio. O no. 

A saber. Esto va así. Nunca se sabe.

El Big Data es sexy

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“¿Y vosotros para qué necesitáis esto?” me preguntaba uno de mis compañeros del programa superior en Big Data que acabo de comenzar. Casi todos pertenecen a bancos y telcos y les parece bastante exótico que haya una cadena de televisión entre ellos. Quizás la clave es esa, que nos sigan viendo como cadenas de televisión cuando somos grupos multimedia en los que el negocio digital es el más mutante. Los ingresos procedentes de la TV tradicional son los que sostienen a estas compañías pero todo el mundo es consciente de que el modelo está cambiando. Y una vez en internet la competencia no se produce solo entre televisiones, hay muchos otros actores en juego. Los comerciales de las teles ya no solo tienen que conseguir que las marcas inviertan en sus productos digitales antes que en los de otra cadena. También compiten con el resto de medios tradicionales (los periódicos y las radios cada vez incluyen más vídeos en sus webs), con nuevos medios nativos digitales que tienen estructuras mucho más pequeñas pero son muy eficaces en el mundo online y con las redes sociales, sobre todo con Facebook y Youtube.

En clase siempre nos ponen el ejemplo de Google como la empresa que mejor usa el big data y así ha logrado esa posición de dominio absoluto entre los buscadores. Facebook se centra mucho más en las personas que en el contenido. Nos conoce mejor que nadie y aprovecha cada dato que le proporcionamos sobre nosotros para dotarlo de valor. Cuando alguien me dice ufano que no ha rellenado prácticamente ningún dato de su biografía en Facebook le suelo decir que si le sirve para sentirse más a gusto, estupendo, pero que aunque no se lo diga Facebook sabe hasta en qué colegio ha estudiado. Como mucho puede que tenga duda entre dos centros y lo demuestra cuando te sugiere que rellenes los datos que faltan y te propone sus opciones.

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3DWire: La realidad virtual al desnudo

 

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¿Hacia dónde va la realidad virtual?, ¿en qué punto estamos de esta especie de fiebre VR que nos rodea?. En la primera semana de Octubre, en unos días especialmente intensos en cuanto a noticias relacionadas con el tema: lanzamiento de PlayStation VR,  celebración del Oculus Connect y lanzamiento de las gafas Daydream de Google, 3DWire se volcó con el mundo de la VR a nivel de showcase de producciones y con la inclusión paneles de reflexión sobre el tema.

3DWire es un evento único en su especie, tanto por el lugar de celebración – Segovia- como por estar abierto no sólo a la animación y el videojuego, que son sus pilares, sino también a todo tipo de nuevas tendencias tecnológicas que den soporte a la creación de historias. En la última edición participaron profesionales de 25 países diferentes

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Un videoclip interactivo y cuatro barras de labios

Hoy tengo el placer de presentaros algo que me toca muy de cerca. Es una de esas ocasiones en las que sientes que por fin algo “chulo” forma parte de tu trabajo, aunque provenga del cliente internacional…

Y es que, aunque ya queda lejos de ser algo novedoso, Clinique España ha sabido sumarse a la evolución digital de su marca con un videoclip interactivo que tiene todas las papeletas para convertirse en un contenido de éxito. De hecho, ya lo está siendo.

¿Con qué requisitos cuenta esta acción que aúna música, tecnología y cosmética en un mismo vídeo?

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Siempre que vuelves a casa…

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…me pillas en la cocinaaaa, embadurnada de harina, con las manos en la masaaa!!

Oye era oír esa canción de Sabina y mi madre, libreta y boli en mano, perdía literalmente el trasero por coger sitio en el sofá de casa y tomar nota de las deliciosas recetas de Elena Santonja, que salían en este programa de TV…

Mucho ha pasado desde esta escena que os comento, y que algunos tenemos clavada en nuestra retina, hasta la actualidad en el que vemos, consumimos e incluso nos deleitamos con todo aquel contenido o formato que se genera alrededor de la comida o la cocina

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La relación entre WhatsApp, usuarios y marcas

Hace unos días se anunciaba que WhatsApp había superado los 900 millones de usuarios. En poco más de un lustro, lo que comenzó como una start-up de origen ucraniano se ha consolidado como una de las principales plataformas de mensajería instantánea a nivel mundial. Hoy los escrutinios de jornadas políticas corren por WhatsApp antes del cierre de urnas, abuelas felicitan los cumpleaños a sus nietos con infinita variedad de emoticonos, o grupos de amigos de la añorada universidad se mantienen ahora más unidos que nunca enviando chistes y memes diariamente, protagonizando así uno de los mayores y más rápidos casos de adopción tecnológica y de modelo de comunicación de la historia de la humanidad. Pero, ¿cómo ha evolucionado la plataforma para llegar hasta aquí y en tan poco tiempo? Como usuarios ¿hemos cruzado la barrera del beneficio que supone su uso vs. el prejuicio que implica su abuso? ¿qué papel juegan las marcas en ésta plataforma aparentemente hermética para agentes externos?

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La muerte en directo y viral…

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Todavía recuerdo como me impactó en su día la película “La muerte en directo”(“La mort en direct”/”Death Watch”) dirigida  por Bertrand Tavernier en 1980.  Basada en la novela de ciencia ficción de David G. Compton “The Unsleeping Eye” una amarga parábola moral sobre la muerte como espectáculo y sobre la manipulación del individuo por parte de los medios de comunicación”(Filmaffinity).

En ella, una enferma terminal (Romy Schneider) es seguida por un hombre (Harvey Keitel) que tiene alojada en el cerebro una microcámara que transmite imágenes a una cadena de televisión para emitirlas en un popular programa de televisión “La muerte en directo”.

El director con esta película, cuya acción sitúa en los años 90,  se adelantaba en cierta manera a los abusos de la denominada “televisión basura”, un término que sé que a muchos no hace gracia, y que aunque es un tema que suele generar debate no es el centro de esta reflexión. Si lo es el hecho de que con esta película ya se adelantaba Bertrand Tavenier al uso del avance de la tecnología, con la posibilidad de implantar una microcámara en el cerebro para hacer un seguimiento más real. Aún considerada de ciencia ficción, esta película se acercaba mucho a lo que la tecnología actual podría permitir. El mal uso que se puede hacer de la misma en pro de la mala condición humana. Pero, insisto, una ciencia ficción que puede ser bastante real.

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¿Solo Twitter?

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¿Cómo que solo tienes Twitter? Esta es la pregunta que muchos te hacen estupefactos cuando respondes que `solo tienes Twitter´ o `solo Facebook´ y, en realidad, lo más grave de todo es que tú te sientes irremediablemente obligado a dar todo tipo de explicaciones. No, no, también tengo Facebook, pero casi no lo utilizo. Y Pinterest, LinkedIn, Vine, Instagram, Swarm, Whatsapp, Line, Snapchat, Google+… y un problema.

No seré yo quien me meta con aquellos que tienen, tenemos, 253 redes sociales y estamos todo el día pendientes de ellas. Ni siquiera criticaré con inquina a aquellos que no levantan la vista del móvil en las quedadas con amigos. Al fin y al cabo, están socializando y la comida no se disfruta igual si no la compartes, en Instagram, claro, mi postre ni lo toquéis. Sigue leyendo

El eterno, y tortuoso, uso de las cadenas y los bulos

Son tan viejas como Internet. Las cadenas llevan conviviendo con nosotros desde que empezamos a enviar los primeros emails. Las cadenas, esos mensajes que, bajo pretextos de lo más variados, nos invitan a enviar a todos nuestros contactos, por aquello de correr la voz… Esas cadenas que, en el 99% de los casos, son una mentira. Y esas cadenas que, lamentablemente, han evolucionado al mismo ritmo que lo ha hecho la red. Y aquí siguen, entre nosotros.

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