Hace unas semanas comí con Maika Jiménez, la presidenta de la Asociación Madrid sin Gluten en un restaurante que ofrecía comida etíope sin gluten (para mí, el colmo de la paradoja). Aquello fue una total y gratificante novedad. Entonces, Maika me propuso que le diera una vuelta a un formato audiovisual para celiacos, más allá de los ya existentes en la web, quería saber mi opinión. Claro está, yo soy celiaca y comilona y, por lo tanto, sería público de todo contenido apto para celiacos: ya fuera comestible o audiovisual. Pero, razonando desde mi experiencia profesional, le hablé de los targets y los públicos y los usuarios, y de que quizás internet, y de que jamás la televisión, y de los multichannel de algunas cadenas y, al final, con todo mi pesar, no lo vi viable.
