
A los desheredados de los medios, los ninguneados en las guerras que libran las grandes potencias de la producción, comercialización y distribución audiovisual, a los excluidos de las mesas donde se cocina y deglute la publicidad y los contenidos, nos les queda más remedio que utilizar la innovación y las nuevas tecnologías para combatir en la guerrilla audiovisual.
El perfil del guerrillero va desde el recién licenciado en las fábricas de parados que son las Facultades de Comunicación, a los curtidos profesionales de los medios fulminados por los ERE, pasando por un sinfín de afectados por la crisis o, simplemente, profesionales con los ojos y las orejas abiertas a los cambios que se vienen dando en el sector audiovisual.
Estos profesionales que, por convicción o necesidad, pelean o se están planteando pelear por acceder a los nuevos consumidores o atrapar alguno de los flecos productivos que las superestructuras desprecian, son de los que quiero hablar: de su fuerza y de sus medios. Sigue leyendo