Es costumbre iniciar el post con un breve resumen del contenido con dos objetivos: espantar al lector desinteresado en el tema y/o dejarle con la sensación de haberlo leído completamente sin pasar del abstract; y es que la cosa va de lectura, de los cambios de hábitos; de los cambios de formatos, papel, ebook; del imperio del móvil en comunicación, información, entretenimiento y relación social; del exceso de contenidos de todo tipo que tenemos que procesar; y del aumento de demanda del contenido audiovisual frente al texto. No va de autores, ni de industria editorial o de piratería.
Si has pasado del resumen al contenido del post puede que haya sido animado por esta simpática foto de Vincent Vega leyendo “Modesty Blaise” en el baño, Mr. John Travolta en Pulp Fiction. Sí, y por empezar en modo escatológico, ya no se lee en el baño, o se lee poco. No hace mucho, si no querías acabar leyendo el etiquetado de los envases de champú o gel, había que agenciarse revistas (no entremos en temáticas), cómics o libros. No, ahora vamos al baño con el móvil o la Tablet para el «momento All-Bran» y nos dedicamos a revisar mails, actualizar estados o darle al “me gusta”; no puedo afirmar (no tengo datos) que también se use el móvil en este reducto de privacidad para leer post atrasados de Innovación Audiovisual, por ejemplo.
Este cambio en los hábitos de lectura se ha trasladado al Metro, al autobús, al parque, a la tumbona y hasta al dormitorio; confiesa ¿desde cuándo no hay un libro en tu mesilla? ¿Desde cuándo no abres el ebook antes de dormir? Sigue leyendo
