
Sede de CCTV en Pekín
Digitalización es un concepto que en la industria audiovisual ya se encuentra totalmente superado, casi obsoleto, que incluso nos puede llegar a sonar arcaico. Casi nadie recurre hoy en día a lo analógico, excepto algunas propuestas con cierto aire nostálgico, como por ejemplo las cámaras Lomo en el mundo fotográfico o el incremento de ventas de discos de vinilo en el entorno musical.
Si como ya se ha señalado en infinitas ocasiones, la digitalización ha tenido un impacto masivo sobre los procesos que componen la creación, producción y distribución de contenido audiovisual (incluso se ha considerado la mayor revolución desde la llegada del color), parecía que aún faltaba un último paso que cerrara el circulo dentro del mundo de la empresa audiovisual. Sigue leyendo
