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Quien me iba a mi a decir que el ser madre además de ser algo alucinante, iba a conseguir que tuviera en casa tantos discos con teras y teras de contenido de todo tipo y en todo tipo de formatos. Y es que el ser padre/madre te lleva en algunos casos, a una especie de síndrome del coleccionista por tener el ultimo video de Gallina Pintadita con el fin de sacarle alguna que otra cara de alegría a tu peque o incluso un baile… ¿he dicho baile??… ¡Enciende la cámara del móvil yaaaa!!!!!

Además de leer diversos artículos e informes al respecto y sin querer entrar a fondo en cierta polémica sobre el uso y el contenido de, por y para menores en las redes sociales y en internet en general, hay que tener en cuenta que alrededor del mundo de los niños, sean de la edad que sean, se ha generado todo un movimiento e industria al respecto.

Dentro del contenido, hay tres maneras diferentes de tratarlo con los peques…

1- Como consumidores del contenido.

“¿Mami, me pones a Pepa Pig?…”

Desde programas infantiles, libros interactivos a dibujos a la carta, todo un abanico de contenido está disponible para peques… ¡y padres!, con el fin de educar, entretener o fomentar el consumo.

Grandes empresas como Google han llegado a crear aplicaciones como Youtube Kids.

El fin de la plataforma es ofrecer contenidos de video y música especialmente pensados para niños y donde existe una función de control parental. Esta aplicación arrancó en EEUU este año precisamente y no ha estado exenta de cierta polémica precisamente sobre la posible regulación del branded content dentro de la misma.

2- Como difusores de contenido

¡Pepito, pásame el video del gato que habla!

Nos guste o no nos guste, lo veamos bien o no, la realidad es que cada vez se ve a más de un menor con acceso a el móvil o la tablet de sus padres o incluso con uno propio. El acceso a estas herramientas hace que no solo sean consumidores de todo lo que les gusta o les impacta, también les hace ser “intercambiadores del contenido digital”

Y sí, por supuesto que también cuentan con sus redes sociales propias para compartirlo:

Un ejemplo de ello es la red social Yodibujo y YodiCity, ambas son paginas de actividades gratuitas pensadas para niños, donde se pueden compartir cosas, ponerse en contacto con otros usuarios, participar en diversos concursos e incluso tener tu propio Yodibublog.

Otra que tiene como objetivo la difusión de contenido es Kuddle. Ellos mismos se definen como red social para compartir imágenes dirigidas a niños y adolescentes y que tiene como objetivo crear un entorno digital seguro (cuentan con control parental y moderadores), para que aprendan y exploren el mundo de las redes sociales. Practican lo que ellos llaman: Entretenimiento educativo.

La difusión de contenido entre y por menores tiene su miga, lo sabemos y además a muchos nos preocupa bastante. Si os interesa el tema, o queréis profundizar sobre el buen uso del contenido digital en menores y aclarar vuestras dudas, os aconsejo visitar Protégeles. Es una Asociación sin animo de lucro, creada por el Centro de Seguridad en Internet y expertos en diversas materias, en la que además de consejos, organizan jornadas para la difusión correcta del contenido por y para menores en Colegios y Centros Culturales

3- Y como productores de contenido

¡Papi, mira que video hice de la abuela roncando!

Leía el otro día un artículo de Guillermo Cánovas, Director del Centro de Seguridad en Internet y autor de “Cariño, he conectado a los niñosque la verdadera BRECHA DIGITAL, la que se impondrá cada día de forma más evidente, la que no cesa de crecer, es la que separa a los “consumidores digitales”, de los “productores digitales” 

Y no es moco de pavo esta frase precisamente si tenemos en cuenta la proliferación de influencers, youtubers, instagramers, viners… y otros “ers” de hoy en día y de cómo influyen en los menores.

Y en este punto no solo hablo del juego que te da un peque y tu móvil a la hora de liarla parda en una comunión, bautizo o boda familiar (si no que se lo digan a Froilan). Me refiero también a los propios chavales como productores reales del contenido. Para ello vamos a mencionar un fenómeno que surgió hace ya tiempo pero que sigue causando furor hoy en día…

Para algún friki de Apple como yo, recordareis los famosos unboxing que empezaron hace un montón a verse en la red cada vez que la manzanita lanzaba algo nuevo. Alguien abría esa caja que envolvía al primer iphone o ipad, como si de un preciado perfume se tratara y nos lo mostraba al mundo a los que aún no teníamos la suerte de tenerlo.

Pues bueno, algo que precisamente me llama la atención desde hace ya tiempo sobre la producción de contenido digital infantil, es la proliferación desde hace dos años de los videos “unboxing” entre menores. En shock me dejó la noticia de cómo un niño de 8 años ganaba un millón de dólares en un año precisamente con este tipo de videos.

Y es que existen diversos canales personales (patrocinados ya por algunas marcas) que se dedican a crear hasta tres videos semanales de unboxing para niños. Toys on the go es precisamente un ejemplo de ello y uno de los canales mas visitados por aquellos que hablamos la lengua de Cervantes. Cuenta con mas de 1000 millones de visualizaciones y mas de un millón de suscriptores.

Otro ejemplo es Disney y su co-producción con FunToyzCollector, canal que llego a ganar casi 5 millones de dólares el año pasado y que cuenta con mas de 7000 millones de visualizaciones de sus videos unboxing (ahí es nada).

Y es que la conclusión de todo esto es que la nueva generación, que vete tu a ver como la vamos a llamar porque ya se nos acabó el abecedario con la Generación Z, viene sobradamente preparada en lo que se trata a la hora de consumir, difundir o producir contenido.

What next?… ¿Deberemos volver a empezar el abecedario? ¿Será la Generación C?.

Me parece que no tendremos que esperar mucho para verlo… ¿Tú que opinas?