Se me hace difícil escribir después de lo vivido en París hace sólo unos días, como si nada hubiera pasado, como si lo importante fuese lo que hacemos, lo que escribimos, lo que decimos, lo que opinamos, lo que presentamos, lo cuánto sabemos, lo mucho que innovamos, lo mucho que pensamos, lo fuerte que sentenciamos.
Nada de eso parece importante hoy. Al menos lo suficientemente relevante como para escribir sobre ello o lo suficientemente destacable para que capte vuestra atención. No haré lo que tenía pensado para hoy, prácticamente improvisaré, tratando de ir algo más allá e intentando darle sentido a esto.Por que lo otro no tiene sentido alguno. Sigue leyendo




