Las predicciones de Innovación Audiovisual para 2017

bola-de-cristalSiempre me ha gustado hacer predicciones… ¿Quién ganará las elecciones, la liga, la copa?… Reconozco que puedo resultar bastante asqueroso a la hora de ver una película conmigo: ¿Quién será el asesino?, ¿cómo acaba la trama? …Me encanta coger un regalo y pensar qué encierra el envoltorio…hasta me apunté a un proyecto super friki llamado The Good Judgement Project en el que invitaban a gente de todo el mundo a hacer sus predicciones sobre qué iba a pasar en temas tan dispersos como las elecciones en Brasil, la tensión en Oriente Medio o cualquier otro tema extraño…La idea detrás de ese proyecto se basaba en analizar si de manera colectiva somos capaces de hacer mejores predicciones que de manera individual.

Sinceramente, no sé si soy bueno o malo prediciendo, la realidad es que he ganado tantas apuestas como he perdido imaginando cómo va a ser el futuro pero nunca me canso de imaginarlo. Así que, cuando vi que me tocaba publicar a sólo una semana de que acabase el año pensé… “¿Qué diablos? Vamos a jugar a hacer predicciones sobre cómo será el 2017!” pero luego se me ocurrió algo aún mejor: “¿Y si yo me limito a proponer algunas predicciones e invito a los lectores a que asignen una probabilidad? De esa manera las predicciones no serán mías sino de todos” Y así, entre todos, habremos hecho Las predicciones de Innovación Audiovisual para 2017.

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El Cine como Experiencia (II – Refugios cinéfilos)

 

Rocky Horror Picture Show Midnight Showing, Englert Theatre, Iowa City, October 27, 2012 (Justin Torner/Freelance)

Rocky Horror Picture Show Midnight Showing, Englert Theatre, Iowa City, October 27, 2012 (Justin Torner/Freelance)

foto extraída de Odyssey

Comentaba en la primera entrega de este texto que, más allá de la aparición de la televisión y el video, fue la llegada de las consolas y los videojuegos la que mostró a las generaciones más jóvenes un modelo de imagen diferente y, sobre todo, un nuevo tipo de experiencia.

Los contenidos cinematográficos generados por la gran industria norteamericana sufrieron un cambio cualitativo: eso fue tras el descalabro del cine monumental de los años sesenta (que llevó a la quiebra a más de un estudio) y la producción errática de los setenta (un vano intento de atraer a las salas a la generación del 68, el Flower Power  y la guerra de Vietnam).

La combinación resultaría explosiva. El cine se convertía en un divertimento (entertainment) vacuo: la profundidad psicológica de sus mayores éxitos no supera la de una piscina infantil. (No exagero: ahí están los films para comprobarlo).
Dicho de otro modo: aunque el cine como medio no cambió, si lo hizo el mensaje y la experiencia que como usuarios obteníamos de él.
El cine dejó de ser trascendente. Y aquí utilizo el término en un sentido amplio, sin necesidad de alcanzar las cotas con las que lo aplica Schrader cuando habla de la filmografía de Dreyer, Bresson y compañía. Sigue leyendo