Escribo mi tercer artículo en el blog y sigo con la pretensión de ir abarcando en cada uno de ellos los temas que más me apasionan del panorama audiovisual. Si en mi debut hablé de audiencias y para el segundo post abordé el branded content, hoy ha llegado el turno de las webseries.
Vaya por delante que no me considero en absoluto un experto ni una autoridad en la materia; voy a hablar, más bien, desde la experiencia propia adquirida con la webserie que creé y produje hace algo más de un año y que fue recientemente seleccionada como una de las 10 finalistas I Concurso de Jóvenes Creadores organizado por Atresmedia y la Academia de TV.
Mis consejos son, sobre todo, para aquellos que se lanzan a hacer una webserie de forma independiente, y son el fruto de mis errores y aciertos en estas lides. Algunas de las cosas que cuento las hice bien, otras fatal… más allá de intentar crear dogmas, se trata de una serie de consejos y opiniones personales que pueden seguirse tanto como rebatirse, contradecirse o pasarse por los webs (series) tranquilamente… Sólo espero que a algunos os resulten interesantes y, sobre todo, os sirvan a la hora de encarar un reto profesional tan bonito.
So… ¡Let´s rock!
