La evolución tecnológica que estamos viviendo en esta era digital está trasformando todo. Hace unos años las familias veíamos la televisión en el salón de casa (solo había un aparato) y éramos capaces de esperar una semana para ver nuestro programa, película o serie favorita. Hoy somos nosotros los que decidimos qué, cómo, cuándo y dónde ver ese contenido. Hemos pasado de la televisión lineal con contenidos generalistas a la televisión bajo demanda, con un abanico cada vez más amplio de opciones adaptadas a nuestros gustos e intereses. Año tras año experimentamos cambios tan profundos que es difícil imaginar el futuro.
