La gran fiesta de las audiencias

Sí, así es, no sé si todos fuisteis conscientes pero el 21 de diciembre las dos cadenas privadas de mayor repercusión, Antena 3 y  Telecinco, y sus grupos correspondientes Atresmedia vs Mediaset, cerraron la temporada del 2016 dándonos espectáculo en lo que para mí fue la gran fiesta (a la vez que gran batalla) de las audiencias.

La gala final del talent show La Voz 2016 vs el capítulo final de temporada y final de la serie Velvet.

Hacía tiempo que no había una lucha tan estrecha por la audiencia entre dos productos. Cada ejército jugó sus cartas en esta dura batalla. Tengo que decir que aunque yo estaba en el bando contrario es cierto que el ejército que más apostó fue el de Atresmedia. Fundamentalmente supieron estirar el producto, añadiendo un capítulo complementario sin seguir la trama,  para competir directamente con la final de La Voz con su capítulo final y tuvo el riesgo de emitir 16 minutos de serie en riguroso directo, no es algo innovador en el hecho pero si en el despliegue técnico y poco visto en la ficción  nacional. Además de rodear esta emisión de una gran expectación con grandes campañas de promoción y eventos varios.

Finalmente, Antena 3 logró imponerse en el prime time con 4.302.000 espectadores y un 26,2% de share. En Telecinco, la final de La Voz cosechó un 22,6% de cuota de pantalla y 3.057.000 seguidores. Que tampoco está nada mal….

El ganador de esta batalla, sobre todo, el espectador…

Sigue leyendo

Cuando El Rubius intenta ligarse a la señora de Cuenca

power by Breno Peck

Esto que así dicho suena como cuando el dependiente de la tienda de comics se lía con la madre del director Skinner en Los Simpsons, no es más que una metáfora; la utilización simbólica de dos totems casi opuestos, de los paladines de mundos antagónicos… en definitiva, una forma más original de preguntarse ¿Pueden los contenidos o personajes de éxito en la red triunfar en la TV tradicional?

Ya en la prehistoria de Youtube, la Sexta se fijó en él para conformar la parrilla de la entonces recién nacida cadena. Eran los tiempos de “Que vida más triste”, una webserie de éxito en la red que se convirtió en una serie de cierto éxito en TV. Parecía que el tránsito de un medio a otro era lógico y posible, las cosas pintaban bien… bendita inocencia. Sigue leyendo