#SlowTv: ¿Aburrida, divertida o adictiva?
En estos días de voracidad y apetito insaciable, de audiencias algo compulsivas ante un buffet infinito de productos audiovisuales, en soportes múltiples y de todos los formatos posibles cada vez más escuetos, me he dado de bruces con la slow tv.
El término nos remite al movimiento slow surgido en la Plaza de España en Roma (Italia) en 1986 cuando el periodista Carlo Petrini se topó con la apertura de un restaurante McDonald’s en este enclave histórico de la capital italiana. Consideró que se estaban traspasando los límites de lo aceptable y predijo los peligros que se cernían sobre los hábitos alimentarios de los europeos, empeñados en imitar los dictados del otro lado del Atlántico. La respuesta no se hizo esperar, fundándose la semilla del movimiento Slow Food. Sigue leyendo
