“Tarde para la ira”. Bea Bodegas y el storytelling detrás de la película

Hace poco más de 48 horas que una película de presupuesto discreto se alzó como la favorita de los Premios Forqué que concede EGEDA (Entidad de Gestión de los Productores Audiovisuales), para muchos el premio más importante de nuestra industria. Pasó por delante de grandes obras, en el otro extremo de los dineros y las taquillas. Competía nada menos que con ‘Un monstruo viene a verme’, ‘El hombre de las mil caras’, ‘Que Dios nos perdone’, ‘Julieta’ y ‘1998. Los últimos de Filipinas’. El premio se lo llevó Bea Bodegas con su productora La Canica Films. Ah, ¿Qué no os lo había contado? Ella es la mujer detrás del título, la productora, la impulsora de un storytelling implacable que ha convertido una opera prima en un fenómeno que, según los augures, se consagrará en los Goya del próximo 4 de febrero, en los que parte con 11 candidaturas.

He querido dedicar esta reflexión a ‘Tarde para la ira’ y a Bea Bodegas porque tuve el privilegio de vivir a su lado el triunfo, de conocer detalles de la producción, de ver cómo su nombre ni siquiera aparece en la mayoría de los pies de foto que la retratan con el equipo. Y sin embargo, lo que sucedió en Sevilla la noche del sábado 14, se debe en gran parte a ella y a su capacidad para crear un entramado fascinante que convirtió en virtudes lo que parecían defectos y en oportunidades lo que se anunciaba como fracaso.

¿Cómo ha llegado ‘Tarde para la ira’ hasta aquí? Sigue leyendo