Las cadenas de televisión y las productoras comenzaron a apostar por las redes sociales con dos claros objetivos: aumentar el engage de los usuarios y conseguir que los que no están viendo la televisión, lo hagan.
¿Qué se consigue con esto? Por un lado, generar conversaciones en relación al contenido que se emite y, por otro, que los espectadores se unan a la “retransversación” (palabra que podría definir la retransmisión del contenido a la vez que se entra en conversación con el programa y el resto de usuarios). Sigue leyendo
