Sherlock Holmes y el Internet de las Cosas

Sherlock Holmes and the Internet of Things

¿Cómo haría el siempre atractivo, inteligente y deductivo Sherlock Holmes para seguir siéndolo en la época de CSI? La falta de medios técnicos de la época victoriana hacía brillar el ingenio del más famoso de los detectives. ¿Y cómo contaría Sir Arthur Conan Doyle la historia de Sherlock Holmes en la actualidad del transmedia, la narración digital y las experiencias colaborativas? Si todos estos nuevos formatos y posibilidades tecnológicas hubieran estado al alcance del escritor, ¿se habría contado la historia de manera diferente?

Este personaje y su universo narrativo son la excusa del proyecto Sherlock Holmes and the Internet of Things, lanzado por el Digital Storytelling Lab de la Universidad de Columbia. Hace poco ya os daba la lata sobre las grandes oportunidades detrás del Internet de las cosas, pero este proyecto lo lleva más allá. El objetivo: crear una colaboración global para crear una escena del crimen conectada, usando el universo de Sherlock Holmes para profundizar en las posibilidades de las nuevas tecnologías y la participación activa del usuario. Detrás de este proyecto están grandes figuras de la innovación narrativa como Lance Weiler y Nick Fortugno: Lance – director de cine y conocido por proyectos como Pandemic, Bear 71, Collapsus – y  Nick – game designer detrás de juegos como Diner Dash, además de creador de LARPs (live-action role-playing games) y fundador de Playmatics. Sigue leyendo

4 usos extravagantes del Internet de las Cosas en Storytelling

Internet de las Cosas

La nevera que sabe cuándo caducan tus alimentos y te hace la compra. Las persianas que suben y bajan según la previsión del tiempo. Los sensores que te riegan los geranios cuando necesitan agua.

El Internet de las Cosas (IoT) está aquí para quedarse. Y esto no ha hecho más que empezar. ¿Y si todos los objetos que nos rodean tuvieran la capacidad de conectarse a internet? Estamos evolucionando hacia un ecosistema más inteligente, más eficiente, más funcional.

Sin embargo, como podemos ver en todos estos desarrollos, todos ellos cumplen una función muy específica, que desarrollan a la perfección gracias a la conexión a Internet. Optimizar, optimizar, optimizar.

Aquí está el reto para los storytellers: ¿cómo podemos utilizar estos desarrollos primordialmente utilitarios y usar el Internet de las Cosas para seguir contando historias? ¿Cómo sacarlos a patadas de su funcionalidad y usarlos de manera original para algo que no fueron creados? Sigue leyendo