
¿Cuántas veces hemos oído/pensado “oye, este está triunfando con (poner aquí el título del producto audiovisual) y el mío es mejor y no consigue nada”? Probablemente recurramos a que ha tenido suerte o conoce a alguien, o incluso a otra cosa, no obstante, no nos paramos a pensar en porqué. Seguramente habrá tenido algo que muchos no tienen en cuenta: la distribución y la comunicación.
¿Y por qué sucede esto? Probablemente porque en los pequeños proyectos, pecamos de querer lucirnos de creadores y olvidamos el último eslabón, que no menos importante, del proceso de creación, y que, demostrará definitivamente, si nuestra idea en la cual confiamos tiene un público o no. Esto no solo se centra en el audiovisual, cualquier obra cuyo objetivo sea la repercusión debe de tener que tener en cuenta esta fase. Pensemos, ¿de qué sirve que escriba un relato si luego no se lee? Puede que me ayude a ordenarme la cabeza, pero en caso de que queramos obtener un beneficio, – que ojo, no tiene que ser monetario, simplemente efectivo-, habrá que tener en cuenta como llegar a la gente y quien es nuestro público. Sigue leyendo