
Para la mayoría de marcas y compañías comerciales, la campaña de Navidad supone un especial esfuerzo al que dedican una gran variedad y cantidad de recursos. No en vano, se trata de una de las épocas de mayor actividad comercial del año y cada marca busca la forma de fijar su mensaje en las mentes de los consumidores. Como resultado se produce una saturación excesiva derivada del bombardeo constante de publicidad y el consumidor puede resultar aturdido, pero no todas las campañas fracasan.
