El año de contar historias

Acaba el año, pero de algo estamos seguros, y no es de seguir pobres porque no nos ha tocado el gordo, sino que es el año de contar historias. Tanto la publicidad, como en entretenimiento y ojito, la música, tienen como trasfondo una narración bien estudiada para sus públicos. Muchos miran el futuro, hablan de nuevos formatos, pero también debemos analizar qué es lo que ha funcionado o por lo menos, nos ha gustado.

Con la publicidad nos hemos dado cuenta que el anuncio de esa marca de limpieza donde aparece una mujer tecnológica y que maravillosamente limpia muy bien, es algo que no interiorizamos y eliminamos ante tantos estímulos. No obstante, una historia con un buen comienzo en la que nos cuente algo que capte nuestra atención, ha sido capaz de introducir su mensaje en nuestras dispersas cabezas, y también, que le metamos caña en Twitter.

Sigue leyendo