El post de hoy tiene más de innovación que de audiovisual, pero creo que siempre resulta interesante tratar el tema de la nueva relación entre marcas y usuarios; y además quiero hacerlo poniendo el foco sobre todo en la situación en la que quedan los medios de comunicación. Mucho cacareamos sobre la importancia de darle libertad a los consumidores, sobre que el cliente de hoy día valora por encima de todo la independencia y la facilidad a la hora de consumir “a medida” (ya sea contenido de ocio, compras o información) y en cualquiera de los medios o formas para hacerlo (on y offline). Sin embargo, cada día asistimos a ejemplos de todo lo contrario y los aceptamos como naturales… mi eterna pregunta es:
Por ejemplo: entro en la web del diario Marca a ver como ha quedado la etapa del Giro de Italia y me encuentro con esto…
Interrumpir y molestar al usuario sigue siendo, desgraciadamente, la norma. La cosa funciona tal que así: estoy trabajando, no tengo tiempo de relajarme viendo el ciclismo así que busco una conexión rápida y puntual con un diario para ver los resultados. Entrar y salir, no puedo ni quiero permitirme perder más tiempo… y el medio en cuestión, en lugar de ofrecerme lo que quiero, me obliga a mirar un anuncio durante un tiempo indeterminado, me esconde o hace tan pequeño como puede la pestaña de “cerrar” y (en el caso de que logre darle) o bien me redirecciona a la web del anunciante o bien me hace esperar los mismos eternos segundos que esperaría si ni le hubiese dado a “cerrar”.
En estos casos, y para no perder la perspectiva, siempre hago el mismo ejercicio: ¿Tendría algo así sentido en cualquier otro ámbito comercial?
Vamos verlo:






