
Si no lo sabéis ya, os lo confirmo, soy ministérica reconocida.
En los últimos días por motivos personales me he visto sujeta a cierta inmovilidad que me ha obligado a hacer un alto en el camino (en todos los sentidos) y que dentro de lo negativo de esta situación me ha permitido disfrutar con todo detalle desde el inicio de su segunda temporada de esta gran serie que es “El Ministerio del tiempo” y de su universo transmedia.
Ya en un post que publique anteriormente en este blog “La masa ha muerto…” (eso sí, ha muerto para dejar paso a los individuos… No quiero confusiones Javi Jáuregui ), reflexioné sobre el fin de los mass media tal y como los conocemos y como hay profesionales como los creadores de “El ministerio del tiempo” que luchaban como los galos. Coincidía con el fin de la primera temporada y hacía referencia a la calidad de esta serie y la tristeza de que pudiera desaparecer por el bajo rating televisivo. Pero no. Esa lucha gala fructificó y los galos han vuelto… Y como han vuelto… Con mucha más fuerza.
Ya adelantaban sus creadores en las rueda de prensa previa que la serie iba a ser el mayor proyecto transmedia de la televisión en España y no les ha faltado razón.
El contenido transmedia que está generando “El Ministerio del Tiempo” sigue siendo espectacular. Y lo que para mí es la clave del éxito, es que es un contenido transmedia desarrollado de una forma sencilla y fácil de seguir. Con diferentes formas de participación pero, a pesar de la complejidad que como sabéis o intuís supone el desarrollo de un proyecto así, se integra de una forma natural y es muy fácil participar de ellos. Sigue leyendo





Por ejemplo: atendiendo a la pura definición de “audiovisual”… adjetivo |Que se basa en la utilización conjunta del oído y de la vista, mediante imágenes y sonidos grabados… pero ¿que hay de la innovación hacia/para los demás sentidos?. Hemos asistido en los últimos tiempos, quizá en competencia con el propio éxito de esta joven iniciativa y su objetivo, a la extensión de las experiencias de innovación a los demás sentidos, la tecnología ha hecho posible vivir una experiencia multisensorial, donde se adapta el contenido, las experiencias, la comunicación… para el disfrute de todos los sentidos. Realidad Aumentada en toda su extensión. 
