
Como es evidente no soy de la generación Truman, ni de la Z, ni de la X, ni de la Y (aunque a esta última casi llego por los pelos). No soy de ninguna generación con letras. Aunque me cueste reconocerlo soy de generación con números. Finales de los 60 para ser exactos.
Como la mayoría de los de mi generación me crie con la televisión. Soy ávida consumidora de contenidos de televisión y mi consumo de televisión hasta hace muy poco era de televisión convencional, tanto generalista como de pago.
Como tal consumidora y debido a que no existía mando a distancia, ni se necesitaba ya que realmente no existía una oferta de televisión que te impulsara a hacer zapping, consumía los anuncios como un contenido más de televisión. Todavía tengo en mi memoria canciones de anuncios que se han quedado en mi disco duro y que puedo cantar como si los estuviera viendo hoy mismo.
La publicidad era un contenido más y un contenido que entretenía.






