Como decíamos ayer, andamos a vueltas con la Generación Conectada y con -lo que casi parece más importante- qué nombre ponerle. Es un debate que, personalmente, creo que se lleva intencionadamente al paroxismo para amplificar el vértigo de esta constante cambiante en la comunicación comercial de nuestros días que, además de ayudar a inspirar artículos y post diversos, también ayuda a vender revistas, libros y manuales varios.
En fin, siento ser batallitas* pero a mí me produce una sensación de eterno retorno; y creo que los manidísimos millenials, por ejemplo, son, salvando las distancias -tecnológicas y/o sociales, que son casi lo mismo- algo muy parecido a lo que la industria del marketing llamaba Gen Next en los años 90′: un contundente punto de inflexión en la masa social, como corresponde a su segmento de población. El nuevo mundo, vaya.
La pregunta es: ¿hasta qué punto lo que fue Generación X, y después Generación Y, y ahora Generación Z, es meramente una cuestión de estar adscrito a un clúster de edad?






La llegada de internet ha propiciado la aparición de un nuevo ecosistema de medios digitales, que se han unido a los medios hasta ahora tradicionales como TV, medios impresos, soportes exteriores o radio. Paralelamente, hemos visto la popularización de modelos publicitarios basados en la no-interrupción, estrechamente unidos a la dilución de la línea que separa a marcas y medios en creación y distribución de contenido. Existen ahora nuevas formas de comunicar y nuevas plataformas dónde comunicar, lo cual ha traído consigo nuevos modelos narrativos. El Branded Content y el Transmedia Storytelling son el nuevo estandarte en estrategias de comunicación –no sólo digitales- por lo que están redefiniendo la industria audiovisual y publicitaria. Por consiguiente, también están redefiniendo a profesionales y usuarios en la forma de consumir contenido a través de distintos medios y canales. 
