¿Dónde están las personas?
Así reza la primera línea del libro que publiqué en 2004 titulado Comunicación Audiovisual Corporativa que resumía una tesis doctoral encaminada a proponer un modelo de producción de vídeos institucionales basados en la transmisión de la identidad emocional de las organizaciones.
Esa primera pregunta nacía de la observación y análisis de un elevado y (absurdo) número de vídeos institucionales de universidades que hube de diseccionar plano a plano para conseguir hallar el denominador común de los mismos. La resulta era que la mayoría de esos vídeos se limitaban a transmitir de forma pseudopropagandista las excelencias y modernidades de las infraestructuras y recursos que el último rector había realizado en el campus referenciado. Pero…no en los vídeos no salían personas. No había caras que transmitiesen cómo se sentían las personas de esas instituciones. Transmitían lo que en términos del Corporate se denomina (o por aquel entonces, se denominaba), Personalidad. Sigue leyendo








